1.4.07

VANGELIS:
"El Greco"


Es tan difícil mantener la calidad en una carrera musical de más de 30 años como conservar la vitalidad de la juventud. Es lógico que los grandes, y me refiero a esos artistas que deslumbraron en los 70 con discos rompedores como Mike Oldfield, Jean Michel Jarre o el propio Vangelis, tengan momentos de bajón, y que actualmente se mantengan a base de detalles, intercalando retazos de aquella genialidad que seguramente no está perdida sino aletargada por el peso de los años, mostrándose dosificada. Así, de vez en cuando aceptan su verdadero lugar en el mundo de la música actual y, conscientes de su capacidad, consiguen recrear parte de aquellos viejos éxitos. El griego Vangelis, poco antes de publicar un interesante "Voices" en 1995, construyó un excepcional y sentido homenaje a su compatriota Doménikos Theotokópoulos, ilustre pintor más conocido como El Greco. Aquel disco titulado "Foros timis ston Greco" ("Un tributo al Greco") tuvo un prensaje limitadísimo de 3000 copias, todas ellas firmadas por Vangelis, en una edición de lujo que se vendía a un precio aproximado de 90 euros en la 'National Gallery' de Atenas. La calidad del álbum contrajo una deuda con su público, por lo que tres años después, en 1998, y añadiendo tres nuevas composiciones (posiblemente descartadas en aquella primera edición), apareció gratamente en el mercado internacional el trabajo definitivo "El Greco", publicado por EastWest con la distribución de su sello principal, Warner Music.

Seguramente identificado con El Greco (no sólo les une su país de origen sino su exilio -Vangelis se dió a conocer en Francia, El Greco se inmortalizó en España-, sin olvidar que Vangelis también practica la pintura y la escultura), la inspiración para este disco fue enorme, brutal, y Evangelos Papathanassiou realizó una de sus grandes obras, lo que hablando de él es decir mucho. Como las pinturas de Doménikos Theotokópoulos, "El Greco" es un disco oscuro, pero Vangelis se desenvuelve perfectamente en esa oscuridad aportando una lucidez excepcional, lo cual se deja notar desde las primeras notas, cuando un inmenso sonido de fondo parece conducirnos con un candil a lo largo de todo el primer movimiento, una pieza de aroma bizantino, con una impresionante atmósfera religiosa como telón de fondo, un prodigio ambiental con varios planos de actividad a cual más interesante; el conjunto es, simplemente, maravilloso. Esa cadencia lenta y sugerente, tan épica como tantas otras del Vangelis de los viejos tiempos, nos conduce a un segundo movimiento en el que, por el poder visual de las notas, podemos ver al mismísimo Greco dar pinceladas, en un momento tremendamente empatizante a la vez que austero en su instrumentación, prácticamente como en todo el trabajo. Como suele ser habitual, Vangelis plantea la obra con su propia autoría, producción, arreglos e interpretación, sin dar detalles de los teclados e instrumentación utilizada. "Foros timis ston Greco" constaba de siete movimientos a los que en 1998 se añadieron tres, correspondientes a los números III, V y VII en esta nueva edición, y da la impresión de ser los más vitalistas y de notas más claras de todo el trabajo, contrastando con el tono oscuro y misterioso del resto. Así, el tercer movimiento se presenta más vital y costumbrista (con una melodía como de arpa), el quinto más onírico, deslumbrante, con unas preciosas notas envolventes, y el séptimo es una pieza de estilo medieval con los coros más típicos de Vangelis, y aunque no llega al nivel de "1492" o de históricos éxitos como "Mask" o "Heaven & hell", suena grandiosa y elocuente. De nuevo en los cortes antiguos, es necesario destacar la presencia, como guiño a la españolización de El Greco, de la soprano española Montserrat Caballé dominando un operístico y en cierto modo impactante cuarto movimiento (un aria de espectacular comunión entre teclista y vocalista), así como del tenor griego Konstantinos Paliatsaras en el sexto, más espiritual y místico; Vangelis se aliaba de nuevo con la ópera dando muestras de una soltura espectacular en estos dos cortes, como continuará haciendo en el futuro álbum "Mythodea". Algo distantes, ambientales y sosegados son los movimientos VIII y IX, para concluir con un décimo -"Movement X (Epilogue)"- en el que vuelven las notas luminosas para despedir el disco de forma optimista. En la portada, una de las obras más famosas e impactantes de la época española del pintor cretense, 'El caballero de la mano en el pecho'. El álbum contó con una nueva edición de lujo en caja de terciopelo rojo que se ofreció a los asistentes en la presentación de la obra en Atenas, una edición de coleccionista de la que se prensaron únicamente 500 copias.

Hay que agradecer que Vangelis rindiera tributo a El Greco de esta feliz manera, así como que él y la compañía discográfica decidieran expandir la primigenia edición limitada a un CD de más de 70 minutos abierto a todo el público, un trabajo que no hay que confundir con la banda sonora del film 'El greco', coproducción griega, española y húngara dirigida por Yannis Smaragdis, publicada en 2007 y compuesta también por Vangelis, aunque de inspiración inferior a esta obra mística, espectacular e imprescindible comercializada una década antes. Se define a El Greco como un hombre ambiguo, de hábitos excéntricos y extrema devoción. Posiblemente sea su fuerza y creatividad lo que más le une a Vangelis, que honró su memoria creando este inmenso disco, un tributo de un maestro de la música hacia un maestro de la pintura. Por lógica, una obra magistral.

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8 comentarios:

sergio casado dijo...

están haciendo una película del greco y creo que con la música del barbas vangelis.

keep talking

Pepe dijo...

Exacto, y no me extrañaría que aprovechase momentos de este álbum, de hecho varios de estos temas pegarían muy bien en la película (seguro que le queda mejor que Ajejandro Magno).

Cristian dijo...

Que bueno...!!! este disco me encanta, posiblemente sea una de mis preferidos después de la BSO de Blade Runner...hace años lo utilizábamos mucho como ambientación para partidas de rol en la Edad Media...creo que fue el mejor disco de ambientación que tuvimos.

Un saludo!

Anónimo dijo...

¡Qué disco tan bueno! Recuerdo cuando íbamos a la tienda de Luciano y nos grabó una copia del disco de versión limitada... Años después salió la versión completa y pudimos gozarlo en su totalidad. Mis movimientos favoritos siempre han sido el último (el Vangelis romántico de siempre) y el primero (elegante e hipnótico).

Pepe dijo...

Saludos a los dos Cristians (uno con h y otro sin, cuyos apellidos empiezan anbos con G).

Lo de las partidas de rol, pues mira, sí que puede pegar, no es mala idea.

En cuanto a la extinta tienda de Luciano, sita en Zaragoza y de nombre Otras Músicas (no olvido el día que vino a inaugurarla Ramón Trecet), recuerdo lo que comentas, aunq sobre todo recuerdo esa maravillosa colección de cedés firmados.

Anónimo dijo...

Vangelis es la ley !

Me quedo con Soil Festivities, Mask y Antartica...

Pepe dijo...

Es curioso que te quedes con esos discos un poco apartados de lo más comercial. Son igual de geniales (hay extractos de Mask sencillamente impresionantes) pero es más fácil destacar los típicos, con las canciones más conocidas de "L'apocalipsis des animaux", "Opera sauvage", "Chariots of fire" o "Albedo". Por supuesto, igual de buen gusto que los demás.

Unknown dijo...

efectivamente,la película de El Greco,ya se realizó y se distribuye en dvd.
Gracias a Dios,por fin adquirí el trabajo Un tributo a El Greco,en caja aterciopelada,y en edición superlimitada.Una gozada,la verdad,un tesoro,que espero pronto,poder compartirlo con mi ansiado proyecto musical.Solo me falta la edición en la caja roja y habré terminado.
Gracias Vangelis por esos mágicos momentos que nos hacer pasar,escuchando tu onírica música.