17.8.06

VANGELIS:
"Heaven and hell"


Por momentos, la producción discográfica del griego Vangelis durante cerca de 30 años -décadas de los 70, 80 y 90- es más digna de los dioses del Olimpo que de un simple mortal; de su talento natural han surgido composiciones magistrales conocidas, en muchos casos sin saber que son suyas, por absolutamente todos, tanto en proyectos para imagen (películas o documentales -así llegó su primer álbum, el sugerente "L'apocalypse des animaux" en 1973-), como trabajos particulares, apuestas personales del teclista como "Earth" -un no muy agraciado experimento de rock progresivo publicado en 1974- o especialmente "Heaven and hell". Este apoteósico álbum conceptual con la temática dual del cielo y el infierno, publicado por RCA en 1975, es un ejemplo de por qué Evangelos Papathanassiou ha estado por lo general a otro nivel en la historia de la música instrumental, formando sn duda una terna inigualable desde los 70 junto al británico Mike Oldfield y al francés Jean Michel Jarre, y es que "Heaven and hell" es sin duda un exponente eterno del arte sonoro, "una obra maestra de la música clásica con sintetizadores", sentenció el crítico Julián Ruiz.

La concepción de este primer disco de Vangelis para RCA tuvo algo de caótico, ya que los estudios Nemo, donde fue grabado, estaban aún en obras en esos meses de 1975. Sin embargo ésto no contuvo la inspiración del compositor sino que posiblemente contribuyó a crear atmósferas más extrañas para según qué momentos de la obra, la cual aunque esté dividida en dos partes de gloriosa continuidad, en realidad presenta nueve temas con títulos propios, aunque éstos sólo fueran mencionados en algunas versiones del LP. Evangelos, que ya había abordado una temática diabolica en su último álbum con el grupo Aphrodites Child, el polémico "666", logró en este poema sinfónico de doble cara atrapar el sonido en una densa telaraña de tintes épicos, forjando una obra espectacular e innovadora para la época, una sinfonía de fusión clásica y electrónica (con elementos vanguardistas e incluso jazzisticos), donde no sólo aprovechaba su capacidad con los teclados sino que se ayudó de una manera grandilocuente de los acompañamientos vocales (coros y voces solistas del English Chamber Choir) y de ciertos instrumentos y arreglos sinfónicos a lo Carl Orff, que contribuyeron a que la obra tomara tintes épicos. "Heaven and hell" no es en absoluto un disco lineal, sus diferentes variantes rítmicas a ambos lados del vinilo representan las ideas de cielo e infierno que nos quiso mostrar el autor, siendo las celestes más tranquilas, corales y luminosas, mientras que las infernales son sombrías, lúgubres y caóticas. Con su latente orquestalidad, todo el disco es digno de elogio, comienza en "Bacchanale" con lo que parecen las trompetas del apocalipsis, y una penetrante parte coral de ritmo endiablado; un pasaje más amable, también repleto de coros épicos y sugestivos teclados en cadencias ascendentes y descendentes ("Symphony to the powers B"), conducen como en un ensoñador remolino, hacia la parte final del primer acto y gran momento destacable del mismo, una auténtica maravilla identificada como "Movement 3", una pieza en la que se puede escuchar la primera idea de lo que luego sería la melodía principal de su oscarizada "Carros de fuego", pero en tan sublime mezcla de sinfonismo con la electrónica que incluso el gran astrónomo Carl Sagan no dudó en incluirla en la conocida banda sonora de la excepcional serie documental "Cosmos", unas imágenes con las que la música de Vangelis casa a la perfección (su música iba a ser compilada junto a temas de Bach, Pachelbel, Vivaldi, Shostakovich o Tomita en el álbum "The music of Cosmos"). Tras ese "Movement 3" aparece la canción que sirvió para radiar con una mayor facilidad el álbum, interpretada por el inconfudible vocalista de Yes Jon Anderson, que había escuchado con interés "L'apocalypse des animaux" y visitó a Vangelis en Paris: "So long a go, so clear" es una grandísima canción que nadie debe dejar de admirar, edificante y plena de efectismo, todo un clásico con que estos dos amigos comenzaron sus interesantes colaboraciones. En el segundo acto, la que se supone que es la cara infernal, y tras un comienzo algo atonal ("Intestinal bates"), es misteriosamente fascinante la fuerza rítmica del segundo movimiento, de título "Needles and bones", pero sin duda una de las composiciones 'tapadas' del álbum es la siguiente, la expresivamente caótica "12 O'clock", una dantesca sucesión de sonidos en falsa entropía que parecen enmascarar los sufrimientos del infierno, acompañados por la voz de Vana Veroutis, que también se puede escuchar en "Cosmos". La animosa "Aries" y la laxitud de "A way" concluyen tan fenomenal plástico, que contó con un concierto de presentación el 11 de febrero de 1976 en el Royal Albert Hall, con la presencia de un buen número de músicos invitados, entre los que se encontraba David Bedford, ilustre colaborador de Kevin Ayers y Mike Oldfield.

Está claro que Vangelis es un artista único cuyas ideas sólo pueden salir a flote trabajando en solitario, de hecho la producción de este trabajo, así como los arreglos y por supuesto la interpretación, son propios, algo que iba a convertirse en habitual en este admirado artista total. Antes de la creación de "Heaven and hell", y por mediación del mencionado Jon Anderson, apasionado con la dimensión que el griego podía otorgar a su banda, los ingleses Yes, Vangelis estuvo a punto de unirse a este influyente grupo de rock sinfónico como teclista(sustituyendo a Rick Wakeman), con lo cual pudiera ser que ahora no estuvieramos hablando de "Heaven and hell", un disco palpitante, un trabajo único en el que Vangelis interpreta sintetizadores, piano Bösendorfer y percusión. Puede que nuestra fe y los conceptos de cielo e infierno que podamos tener cada uno de nosotros no cambien con este plástico, pero sin duda faltaría algo esencial en la historia de la música, una obra necesaria, atrevida e inconfundible.







8 comentarios:

Anónimo dijo...

joder,com me jode no tener nada negativo que decir.....coincido plenamente contigo en este disco,(sabes que no me gusta especialmente vangelis)pero esta época con albedo y su incomparable para mi e indispensable ALPHA,forman parte de mi niñez,sentado frente al televisor viendo aquella maravilla de serie que era cosmos,con estos dos temazos de fondo....
Y vuelvo a coincidir con 12 o´clock,fabulosa
otro tema de mis preferidos es metallic rain,pero se de él por un recopilatorio,no se a que disco pertenece.En fin,a ver si con otro disco me puedo meter contigo y tus Klobos...que si se enteran te expulsan de la web...
Saludos

Anónimo dijo...

No soy fan de Vangelis, aunque he escuchado temas suyos inolvidables, como la BSO de Blade Runner. Otro disco que me he bajado a ver qué tal :)

Anónimo dijo...

"Metallic rain" es un temazo que pertenece a "Direct", posiblemente el disco más New Age de Vangelis, que me plantearé incluir en el blog.
"Heaven and hell" es diferente, es uno de esos discos que marcan la diferencia entre un músico bueno y uno genial.

Evanggelos dijo...

100% de acuerdo contigo Pepe una obra de arte de las que tendrían que colgar en un museo junto al fantástico "Mask" ,otra de mis debilidades de Vangelis
Saludos

Anónimo dijo...

Uno de los mejores discos de la primera epoca en solitario del griego. La grabacion fue dificil debido a las obras en su estudio de grabacion. Sintonia completa entre la parte orquestal y la electronica. Destaca el inconfundible sonido de trompeta del ARP Prosoloist. Gran parte de esta obra fue utilizada en el documental Cosmos de Carl Sagan, la cual me marco positivamente en la niñez y en mi gusto musical por Vangelis.

Anónimo dijo...

A mi me impresionó muchísimo esta composición cuando era pequeño. Ahora he tenido de volver a escucharla 20 años más tarde, y la verdad es que ha sido acojonante volver a recordar aquellas sensaciones que me evoacaba "Heaven and Hell".

Curiosamente, el tema "12 O'Clock" que escuché hace 20 años estaba fragmentado, ya que fue una grabación que me regaló mi vecino, de la edad de mi padre (estaba oyendo H&H un día que fui a visitarle, y de tanto que me gustó, quedó en grabármelo en cinta, como así hizo), y le faltaba esa primera parte, la de los sufrimientos del infierno. Quién sabe si sería porque este señor (qepd) pensó que ese trozo de pieza era demasiado dura para un niño de 12 años ...

Saludos y gracias,

Enrique

Pepe dijo...

Curiosa anécdota, Enrique, ese vecino tuyo no quiso que conocieras las consecuencias del pecado. Te dejó así sin una de las secciones más interesantes del disco, pero puede que salvara tu alma!!!

richard marchandon dijo...

Discazo..lo tengo en vinilo..suena increible..