2.10.06

DAVID LANZ &
PAUL SPEER:
"Natural states"

Si bien su música es fácilmente identificable, no cabe duda de que su aspecto lo es más; me refiero a David Lanz, pianista norteamericano de larga melena albina que desde que abandonó el rock y el jazz para dedicarse a la música instrumental de piano comenzó a cosechar éxito tras éxito en el recién inaugurado mundillo de la New Age. Cuando Billboard inauguró su apartado dedicado a este tipo de música fue él quien irrumpió al número 1 gracias a un oportunista pero a la vez grandioso "Cristofori's dream". Corría el año 1988 y la compañía Narada hacía varios años que había descubierto el filón de David Lanz.

Efectivamente, "Cristofori's dream" no había sido ni mucho menos el primer disco de este virtuoso de Seattle, que inauguró su faceta de solista de piano con "Heartsounds" y "Nightfall". Sin embargo Lanz tiene otra cara, en la que aparta su romántico piano para, junto a su colega Paul Speer (productor, ingeniero y guitarrista de Idaho), explorar otros caminos más electrónicos. El binomio Lanz/Speer, que ya habían trabajado juntos en la realización de música para spots publicitarios, es de una gran conjunción y "Natural states", publicado en el año 1985, es sin duda un disco completo, un auténtico clásico de la New Age. Desde el primer instante y en todo su minutaje se tiene la sensación de estar ante un trabajo especial, una de esas joyas llenas de alegría, conseguida a través de una base melódica de piano y teclados, con el acompañamiento de la guitarra eléctrica, que en ocasiones toma el baston de mando. La producción, del propio Speer y con el toque de calidad del sello Narada (con las colaboraciones de Neal Speer, James Reynolds y Deuter), hace el resto. El tema destacado, "Behind the waterfall", es una de esas melodías que todos podemos recordar y silbar (incluso hace muy poco acompañaba a las noticias del tiempo en una televisión española), y fue el tema cuya radiodifusión hizo sin duda superventas a "Natural states", pero al escuchar el trabajo entero nos encontramos con una obra que no adolece de la presumible blandura que se puede achacar al escuchar ese primer single y al referirnos de este tipo de música y de un intérprete como Lanz. El disco emana frescura en todas sus composiciones, comenzando por "Miranova", que marca el camino a seguir. "Faces of the forest" es una calmada composición en dos partes, en un estilo melancólico dominado por el piano de Lanz (de hecho es un rescate del álbum "Nightfall", publicado sólo un año atrás, con un nuevo y seductor tratamiento), llegando acto seguido la comentada "Behind the waterfall". Tras un pequeño interludio con "Mountain" llegan dos temas curiosos por salirse un poco fuera de la fórmula que parecía iba a dominar el disco (de hecho son las dos composiciones de Paul Speer, en un estilo típico), huyendo de la melodía fácil -aunque sin entrar en riesgos excesivos- con un interesante cariz ambiental: "Allegro 985" es de lucimiento para la guitarra de Speer, con una gran atmósfera y percusión, y "Lento 984" se basa en la repetición de una pequeña y dulce tonada con variaciones de los instrumentos o samplers utilizados, de los teclados a las guitarras pasando por instrumentos de viento, en una conjunción muy placentera. Volviendo a las canciones melódicas, "Rain forest" es otro gran acierto de ese estilo algo simple pero absolutamente efectivo, siguiendo la linea marcada por "Behind the waterfall". El disco culmina con otro tema más ambiental, "First light", que acaba de evidenciar que la música de David Lanz y Paul Speer es, aparte de agradable, muy visual, tanto como para que "Natural states" y su segundo trabajo, "Desert vision" -muy similar a éste y también con canciones muy recomendables"- se crearan dos video-álbumes con imágenes de la naturaleza dirigidos por un especialista, Jan Nickman, ganador de un premio Emmy.

David Lanz es uno de los músicos más identificativos del movimiento New Age, por el estilo de sus composiciones, por la época en la que despuntó y por las inmensas ventas que generaron sus discos. En cierta ocasión declaró: "Lo que he hecho en realidad ha sido realizar mi sueño". Aunque hayan quedado lejos sus grandes éxitos, no cabe duda de que el sueño sigue vivo, sobre todo en sus antiguos trabajos, ya sea en solitario o junto a Paul Speer
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7 Comments:

Blogger Iohannes Dei said...

Menudos descubrimientos estoy haciendo con la labor de tu blog. Gracias.
Un saludo desde LaNaveArgos

12:26 a. m.  
Blogger Pepe said...

Me alegro un montón, la verdad es que con este blog quiero compartir con vosotros toda la música que me gusta, y aún queda mucha, ya verás.
Un saludo.

4:10 p. m.  
Anonymous Warren Keffer said...

Yo también he descubierto discos míticos de Nuevas Músicas de los que ni había oído hablar, y eso que es un género que nos gusta mucho en casa.

Espero que sigas mucho tiempo por aquí mostrando buena música. Yo tengo el blog escacharrado y estoy jodidísimo ante la idea de tener que mudarme moviendo los artículos de uno en uno. Además, ningún alojamiento de blogs me permite hacer tantas cosas como el que tengo ahora :( :( :(


Saludos.

6:33 p. m.  
Blogger Pepe said...

Tienes razón. hace días que intento entrar y nada de nada, es una pena que tanto trabajo se venga abajo así, ánimo que aunque te cueste trabajo puedes trasladar todo poco a poco (hace unos días casi me ví en esa situación, no me fío ni un pelo). Mientras tanto seguiré por aquí, aparte de que me gusta y aún quiero contar mucho, porque comentarios como los vuestros me animan a ello, gracias.

6:54 p. m.  
Anonymous Jaime said...

Aunque tarde como siempre, es un disco que desborda frescura, y vanguardismo (estamos hablando de mediados de los 80). La frescura radica en encontrar una melodía bien conseguida y recrearla una y otra vez, los temas van poco a poco (incluso en los temas más cañeros compuestos por Speer: Alegro y lento, que son todo un contrapunto). De los 9 temas hay 6 soberbios (los otros 3: Montain, Rain forest y First light ya no tanto), pero el disco queda con buena nota

"Behind the Waterfall" es una referencia, por muchos motivos, de las nuevas músicas. Sobre todo en USA, y también en España. Y todo el disco

2:40 p. m.  
Anonymous Jaime said...

Lo de tarde como siempre, me refiero a mi comentario, no al disco.

2:41 p. m.  
Blogger Pepe said...

Ya lo suponía, Jaime, si tienes algo que decir más vale tarde que nunca, y tú siempre tienes algo que aportar.
Por cierto, que no he hablado de la portada, más que nada porque es el típico diseño de Narada en esa época, muy cuidado y artístico, aunque luego en los interiores se podían haber estirado un poco más.

10:29 p. m.  

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