16.7.26

CARLOS GARO:
"Samsarak"

Bien entrado el siglo XXI, la música instrumental que no está destinada exclusivamente a acompañar imágenes sino a volar con la imaginación, no ha desaparecido del mapa, lo que ha cambiado completamente es la forma de consumir esa música, pues el streaming se ha impuesto a la venta física. Muchos de los artistas de antes continúan su actividad, y otros nuevos van tomando el relevo. Incluso la denominación new age sigue siendo válida, y algunos músicos españoles resaltan notablemente en este atractivo panorama. Uno de los más destacados es Carlos Garo, madrileño residente en Toledo que comenzó a amar la música en los años noventa, cuando la new age continuaba en auge, pero cuya transición como músico tuvo que esperar unos años por su juventud. Él ni siquiera conocía la etiqueta new age hasta que su mánager le dijo que tenía que acoplarse a ella, a la música que hacía Michael Cretu con Enigma, por ejemplo, esa que él consideraba simplemente electrónica con detalles étnicos. Mike Oldfield y Santana eran sus grandes ídolos en sus inicios, pero Carlos Garo supo desde el principio que tenía que hacer su música para él mismo, porque le gusta y disfruta haciéndola sin complejos, no importa que las modas dicten que lo que triunfa masivamente es otro tipo de música, también hay un activo mercado para el estilo que le apasiona, instrumental melódico con un alto componente electrónico y detalles de world music. Llamadlo new age si queréis.

Carlos Garo comenzó su andadura en 2012 con el EP "The Fifth Palace", que presentaba una daliniana carátula y una música en consecuencia, soñadora y dinámica, muy centrada en las melodías de guitarra, con reminiscencias inevitables al Mike Oldfield de la época Warner (Carlos le descubrió con "Tubular Bells III" y se enamoró de esa poderosa sonoridad), cuya influencia continuará apareciendo, junto con la de Enigma, en su primer larga duración en 2015, un "Entrance to the Parallel Universe" más electrónico, que fue nominado a los Hollywood Music Media Awards. El productor Tom Newman le había aconsejado que buscara su propia voz, y él encontró el camino por el que quería transitar, el del estilismo electrónico. Luego llegó una colaboración tan importante como la de Terry Oldfield en el disco "Sky Dancer" en 2017, un trabajo cargado de espiritualidad y sentimiento por parte de ambos músicos (Terry pasó en esos momentos por un delicado momento de salud, que solventó con innegable profesionalidad), pero la voz de Carlos tenía que volar en solitario, sin más ayuda que su propia mente, y lo hizo en 2019 con el muy oriental "Dream Landscape", con la colaboración de nuevo de Terry en uno de los temas. Fue tras la pandemia cuando Carlos decía 'vuelvo renovado para comenzar un nuevo ciclo', y así, inspirado en las guerras, en el apocalipsis y en definitiva en el ciclo de la vida, apareció "Samsarak", publicado en 2023 por Rocket Music. Como sus trabajos anteriores, este fue un soplo de aire fresco en el panorama español, que esencialmente y salvo retazos experimentales por parte de veteranos músicos atrevidos como Suso Sáiz o la reciente aparición de otros jóvenes fenómenos como el de Daniel Minimalia, llevaba décadas viviendo (y muy bien, realmente) de grupos y solistas especializados en el folclore, la música antigua o la relajación más pura. "Samsarak" fue ideada como una obra conceptual en dos partes, con el vinilo como formato ideal, cuya primera cara, decía Carlos, "es una suite, mientras que la segunda es más oscura con temas separados." Once temas pueblan este álbum, comenzando por "Inner Voice", en el que la atmósfera te envuelve, una voz (que es la voz interior de Carlos) te conduce por el camino de la ensoñación, en un alarde de homenaje a Enigma o al alemán Schiller. Tras un inicio aflautado, sobre una percusión rítmica y con la ayuda de voces susurrantes, "The Great Temple" es una composición dominada por las cuerdas, esas guitarras de Carlos que, sin perder su propia esencia, recuerdan a su admirado Mike Oldfield de los años en Warner Music. La pieza es intensa, penetrante, y despliega la alfombra que te conduce por el camino espiritual que pretende este trabajo, porque "Samsarak" es el fruto de una evolución constante en este músico madrileño, y de unos intereses auténticos, desplegados de una manera mágica, encantadora. Así, "Zeus" es una impecable atmósfera inspirada por este dios de dioses griego, que culmina con una agraciada pauta melódica, adornada por el efecto de flauta shakuhachi que tan famoso se hizo por su utilización por parte de Michael Cretu en los discos de su banda Enigma. La sonoridad sigue siendo apabullante, y continúa llenando el espacio en "Eternal Paradise", con una completa combinación instrumental y voces de aspecto tribal, que nos conducen al paraíso eterno siguiendo la estela que Miriam Stockley marcó en Adiemus. No hay descanso en este álbum, pero sí una cierta calma celestial tras la intensidad de "Kami", para retornar a la locura guitarrera y al continuo baile rítmico y melódico en esa especie de apasionado clímax oriental que es "Dharma", el cierre de la suite que ocupa la primera cara del vinilo. Por momentos en un tono épico, "Exodus" es un adorno ambiental (con una entradilla de aspecto tecno, ciertamente) en cuya parte final descansa uno de los pasajes más tiernos del disco, un sencillo y demasiado corto diálogo entre teclado y guitarra que abre la puerta a un final más aguerrido. Durante el confinamiento provocado por la pandemia de COVID-19, Carlos trabajó en un cortometraje sobre el pintor escocés David Roberts, y "Exodus" está inspirado por su imponente cuadro orientalista 'El éxodo'. "Karma" fue el tema que, de una manera improvisada, dio inicio a la inspiración espiritual para la totalidad del trabajo, tiene más presencia vocal, pasando sin complejos de un estilo indio al canto gregoriano, ahondando así en el concepto general de mestizaje entre religiones y culturas. Anticipando el final del disco, "The Origin of the Legend" es un corte más suave, con importancia de la guitarra española, donde Carlos demuestra su destreza. Es también con esa guitarra con la que teje una melodía enormemente atractiva al comienzo de otro de los temas importantes del proyecto, "Nirvana", en el que se desmelena con la eléctrica al más puro estilo, de nuevo hay que mencionarlo por la destreza de su sonido y por una influencia no negada, del Oldfield de discos como "Tubular Bells III". "Nirvana" fue de hecho el sencillo de promoción del álbum, con su propio y muy elaborado videoclip. "Imperium" es el final de este viaje espiritual y físico, una cúspide agraciada que redondea una gozosa experiencia sonora, completada por la posibilidad de descarga de un bonus track de "Nirvana" masterizado en los míticos estudios Abbey Road. Pocos artistas pueden actualmente sonar con esta profundidad y calidad técnica, portando además la chispa del enganche melódico que se ha ido perdiendo con el tiempo en esos grandes músicos como Vangelis, Jarre, Cretu, Oldfield, Parsons... Y aunque sea inevitable la comparación, Carlos Garo no necesita esos nombres para brillar, es un heredero digno y auténtico, con las ideas muy claras. Así se consideró por los jueces de los Hollywood Independent Music Awards y de los Global Music Awards, en los que "Samsarak" ganó sendos premios.

Carlos Garo remarcaba lo siguiente sobre este trabajo en sus páginas interiores: "El concepto de 'Samsarak' se basa en mi punto de vista sobre el ciclo de los nacimientos, vida, muerte y reencarnación. Intento alcanzar la visión y el tratamiento de culturas como el hinduismo, sintoísmo, budismo, así como otras culturas tradicionales, como la romana, que se basa en una vida y civilización atemporal." Compuesto, producido e interpretado por Carlos Garo, "Samsarak" fue grabado en Oniric Sound Studio (Toledo), y fue presentado en directo el 10 de junio de 2023 en el Círculo de Arte de Toledo con la presencia de Carlos Garo (guitarras y bajo), Adrián Solla (teclados, dirección musical), Carlos Coronado (batería), y Olaya Alcázar (voz). Siguiendo una línea muy concreta que fusiona espiritualidad, tecno y música étnica, en este disco que Carlos considera apocalíptico por la cantidad de capas empleadas en su concepción, se disfruta cada entrada y cada salida, cada cambio de melodía, cada voz, cada teclado, cada guitarra, presas de una vehemencia y de una calidad sonora difícil de igualar. Y sorprende que haya músicos en España que en décadas tan lejanas a las del auge de la new age, sigan desarrollando este maravilloso estilo que circula entre lo étnico y lo electrónico. Carlos Garó es uno de ellos, y afortunadamente hay un público atento y deseoso por descubrir nuevos sonidos que manejan con soltura la llama de la instrumentalidad melódica. De esta manera, Carlos continúa con su excelente trabajo: "Mystical Origin" fue su siguiente paso firme, una nueva aventura llena de magia y fantasía publicada en 2025, para sorprendernos en 2026 con una épica colaboración con la musa de Karl Jenkins en Adiemus, Miriam Stockley, canción titulada "Nyumba", adelanto de su nuevo y prometedor trabajo.












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