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"Lantern"
Etiquetas: Conjuntos, Minimalismo, Orquestal
Solsticio de invierno es una exposición de mis discos favoritos de las Nuevas Músicas, un término paradójico (¿cómo llamar "nuevo" a algo que puede llevar compuesto siglos?) que engloba mercadotécnicamente tendencias musicales con puntos en común. New age, sinfónica, contemporánea, celta, folk, músicas del mundo, bandas sonoras, minimalismo... términos que no deben confundir nuestros sentimientos hacia una música que, a mí particularmente, hace mucho que me cautivó.
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Etiquetas: España, Folk, Higher Octave Music, World music
Es asombroso cómo la carrera musical de Georg Deuter fue reconducida con eficacia tras un discreto comienzo, de título "D", encuadrado en la vertiente más dura del Krautrock, ese rock experimental alemán que cobró auge en los años 60. Autodidacta desde bien pequeño, en especial con guitarra, flauta y armónica, Deuter encontró su auténtico camino en los 70, con una serie de discos de conciencia espiritual que enseguida entraron de lleno en la mentalidad de los seguidores de la creciente filosofía New Age. El acicate definitivo para ese cambio fue un grave accidente de coche poco después de cumplir los veinte años que le hizo replantearse la vida, hasta tal punto que tras varios meses de cuidados intensivos abandonó su labor en el mundo del diseño gráfico para acceder definitivamente al de la música y su conexión con la naturaleza. Viajador incansable por Europa, Asia y América, este alemán universal encontró en la India a su maestro espiritual, el polémico místico Bhagwan Shree Rajneesh, más conocido como Osho. Deuter, que adoptó además el apelativo de Chaitanya Hari, elaboró una serie de trabajos meditativos en los que combinaba eficazmente acústica con electrónica, en entornos agradables, incluso con sonidos naturales pregrabados, que no se quedaban en simples ambientes repetitivos para inducir a la meditación, sino que incluían melodías sencillas donde la flauta tomaba un feliz protagonismo, e incluso pasajes de gran fuerza basados en el hipnotismo de rítmicos sintetizadores. Kuckuck fue la compañía encargada de comercializar las obras de Deuter, y si bien casi cualquiera de sus trabajos de los 70 y 80, englobados en un mismo sentir espiritual, son recomendables (unos más meditativos, otros más rítmicos), cabría destacar especialmente "Celebration" (como origen más claro y verdaderamente efectivo de su sonido), "Nirvana road" (acertada fusión entre lo terrenal y lo espiritual), y entre medio la refinada intensidad de "Silence is the answer".Etiquetas: Alemania, Ambiental, India, New age, Relajación
Como La 2 de Televisión Española, en la radio estatal también hay emisoras para minorías, que intentan difundir aspectos culturales de calidad que se intentan apartar de la comercialidad más banal. Una de las más activas e interesantes, Radio 3, nació como emisora en 1981, y dió lugar a una vasta e importante programación musical alternativa entre la que despuntarían notablemente profesionales como Antonio Fernández (Área Reservada), Diego A. Manrique (El Ambigú), Carlos Galilea (Cuando los elefantes sueñan con la música), Tomás Fernandez Flores (Siglo 21) o José Miguel López (Discópolis), recalando de esta manera en su dial desde el jazz y la world music hasta el indie, el flamenco o la música electrónica. Eso sí, en la memoria colectiva de las Nuevas Músicas en España hay por encima de todos un nombre casi legendario proveniente de Radio 3, un programa que fue más allá de las buenas intenciones y durante varias décadas amenizó las sobremesas de miles de 'buscadores de belleza', un territorio abrupto y variado de nombre 'Diálogos 3', cuyo gerifalte -secundado por la dulzura de Lara López- es una de las personalidades más histriónicas del periodismo musical y deportivo español, uno de esos personajes que no deja indiferente a nadie, el donostiarra Ramón Trecet.Etiquetas: New age, Nightnoise, Private Music, Varios artistas, Windham Hill
Como el inefable Panoramix, el arpista bretón Alan Stivell posee desde comienzos de los años 70 una imagen mística, druídica, en su conexión con la música celta, al contrario que otra más lúdica y heterogénea, la del grupo Gwendal, con los que compartía protagonismo durante esos momentos de expansión de la música bretona hacia los cuatro puntos cardinales. Stivell consiguió por entonces crearse un hueco entre los seguidores del folk y de las músicas tradicionales combinadas con el rock, en un feroz empeño globalizador. Gran parte de la culpa de ese éxito provenía del instrumento por antonomasia de Stivell, el arpa celta, que poseía un componente carismático que atraía a los curiosos por encima del hartazgo de guitarras, teclados y baterías, y en ese aura de vanguardia se escondía, paradójicamente, uno de los utensilios musicales más antiguos de la historia. Sin entrar en consideraciones sobre su origen y desarrollo, sí que es necesario comentar su especial ascendencia irlandesa (donde destaca poderosamente el nombre de O'Carolan, compositor memorable del siglo XVIII), pero también aplicable a Inglaterra, Escocia, Gales o Bretaña, la cuna de Alan Stivell, donde el Telenn (arpa bretona) encontró una revitalización en los años 60 gracias a discos como "Renaissance de la harpe celtique", que no sólo enalteció los ánimos arpistas, sino que contribuyó además al auge del folk en las décadas de los 60 y 70, de esas canciones y melodías que, como en el disco que nos ocupa, han llegado hasta nosotros gracias a la transmisión oral.Etiquetas: Arpa, Folk, Francia, Música celta
Existe en la actualidad un público ávido de experiencias musicales intensas que, partiendo de entornos acústicos, electrónicos o fusionando ambos frentes, desean ser conducidos a una nueva realidad sonora, un mundo sorprendente, entretenido, de ambientes atractivos y motivaciones diferentes a las convencionales, en contacto directo con otras artes más tradicionales, y en contínuo idilio con la vanguardia. Si ese público supo encauzar correctamente su búsqueda, tuvo que encontrarse a mediados de la primera década del vertiginoso siglo XXI con Ryan Teague, joven compositor inglés afincado en Bristol que se dió a conocer en 2005 con el EP "Six preludes" y acabó convenciendo a la crítica en 2006 con "Coins & Crosses", publicado por Type Recordings con el propio Teague como instrumentista principal (guitarras, voces, efectos y electrónica) y la siempre agradecida colaboración de una orquesta sinfónica, en concreto la Cambridge Philharmonic Orchestra, con especial importancia de arpa, violines y coro.Etiquetas: Ambiental, Contemporánea, Electrónica, Nuevas tendencias
Pasados tres años del éxito de "Zureo", el sello Resistencia volvió a confiar en ese grupo de extraño nombre que obedecía a la interacción entre dos amigos sevillanos, un teclista -Jesús Vela- y un percusionista -Manuel Sutil-. Teñido de numerosas influencias pero con el sonido del sur por bandera, V.S. Unión publicó "Isla menor" en 1997, un álbum que contenía doce composiciones de intenciones similares a las de su primera entrega. No fue sin embargo en la capital hispalense donde se grabó y realmente se fraguó "Isla menor", pues toma el nombre de una comarca de marismas e islas del Guadalquivir a varios kilómetros de Sevilla, donde estaban situados los Estudios Isla. A pesar del esfuerzo que supuso el contínuo desplazamiento de músicos hasta allí, no cabe duda de que el entorno natural influyó definitivamente en la calidad de un trabajo completísimo, de producción y arreglos propios y un intenso aroma a azahar.
Siempre ávido de tener más y más y de acaparar todo el protagonismo posible, el extravagante millonario británico Richard Branson, a la sazón dueño de Virgin Records, llevaba años intentando forzar una mayor comercialidad en la música de su pupilo más rentable, el joven que había hecho del nombre Mike Oldfield un sinónimo de calidad instrumental. Era el comienzo de la década de los 80, y viendo el enorme éxito de Alan Parsons y Eric Woolfson combinando lo instrumental y lo vocal (con la cercanía en el tiempo del grandioso "Eye in the sky", que aparte de su canción homónima o de la expléndida "Old and wise", desgranaba emblemáticas piezas sin texto como "Sirius" o "Mammagamma"), estaba claro que la fórmula funcionaba en el nuevo mercado. Si con el álbum "Five miles out" Mike ya deslizó un par de perlas vocales en las listas de éxitos europeas, con "Crises" iba a ser definitivamente recordado gracias a una de esas melodías radiadas hasta la saciedad en las radiofórmulas, una pieza sencilla y encantadora de título "Moonlight shadow", que en España alcanzó el número 1 de singles en agosto de 1983, permaneciendo 5 semanas en dicha posición y 25 en las listas, siendo superado ese año únicamente por la pegadiza "Words" de F. R. David.Etiquetas: Guitarra, Mike Oldfield, Voz