4.8.06

JEAN MICHEL JARRE:
"Oxygene"

En 1976 un pequeño volcán iba a estallar en tierras francesas de la mano de un joven músico cuyo apellido estaba directamente ligado a la música de cine pero que se estaba forjando una carrera por sí mismo entre instrumentos muy distintos a los que utilizaba su padre, el oscarizado Maurice Jarre. Este muchacho se llamaba Jean Michel, y aunque llevaba años destacando en la producción y composición de música para otros autores y algunas bandas sonoras (a destacar la del film "Les granges broulées") el disco que iba a encumbrarle llegaría en 1976 de la mano de Disques Dreyfus y con el título de "Oxygene", un trabajo que tenía numerosas virtudes, pero la más importante era la de impactar al oyente (al menos si éste estaba abierto a nuevas sensaciones, sobre todo teniendo en cuenta la época del nacimiento del disco).

El primer impacto es el de la cuidada portada, obra del artista Michel Granger, anunciadora de un desastre ecológico para nuestro planeta. Luego estaba el hecho de que se tratara de un continuum musical, aunque tuviera 6 cortes, pero cada uno de igual título, sólo que numerados. Sin embargo la revolución se produce en el momento en que comienza a sonar "Oxygene part 1", cuando melodías de sintetizador comienzan a tejer una red de sonoridad inigualable en la época. Mike Oldfield era más rock o folk, y Kraftwerk o Tangerine Dream más industriales, ésto era, simplemente, la música de las estrellas. "Oxygene part 2" siempre será una de esas melodías asociadas a una imagen, la de la carrera final de Mel Gibson entre las trincheras en "Gallipoli", la inolvidable película de Peter Weir. Una pieza soberbia, posiblemente de lo mejor de Jarre en toda su carrera, adornada de efectos espaciales, que quedó eclipsada por la fama de un título, "Oxygene part 4", melodía repetida y tarareada hasta la saciedad (que contaba también con un divertido y ecologista video-clip protagonizado por pingüinos) que sin embargo, por obra y gracia de un talento incomparable con los sintetizadores, iba a ser cuanto menos igualada por otras muchas durante muchos discos. Desde ahí hacia el final fondos burbujeantes, vientos, un pequeño homenaje a Ravel en el quinto movimiento, y sobre todo la seguridad de que la música electrónica podía entrar en cualquier hogar a través de un Jarre que, aunque ya tenía un par de discos en el mercado, se convertía en estrella de la noche a la mañana.

Quizás una de las cosas que más me sorprenden de "Oxygene" (y de la mayoría de las primeras grandes obras de Jarre, en general) es lo bien que se adaptan al paso del tiempo, al escucharlas en la actualidad se aceptan perfectamente y no parecen excesivamente artificiales ni obsoletas (como puede suceder con otras obras de la época), si bien es cierto que están adornadas por un aire retro, y ciertos sonidos y secuenciadores nos recuerdan a esa época de avances tecnológicos. A medio camino entre la renovación y el puro negocio, Jarre decidió que en los 90 había que ejecutar una continuación, adaptada convenientemente a los tiempos, de su obra más emblemática (siguiendo la estela de la continuación de "Tubular bells" que en el 92 había presentado Mike Oldfield), así que apareció un interesante "Oxygene 7-13", que también me atrevo a aconsejar en este mismo post como complemento, eso sí, sin olvidar que donde realmente respiramos la originalidad, la genialidad y por qué no, la insolencia del joven Jean Michel es en el auténtico "Oxygene", pionero de muchas causas que aún continúan.



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11 Comments:

Anonymous jaimixx said...

Sin duda el disco más representativo de Jarre y el que, probablemente, mejor haya envejecido. Toda su obra posterior referencia a este álbum, y lo que es más grande, toda la obra posterior de la música electrónica en general referencia este disco.

10:25 p. m.  
Anonymous Jaime said...

4º disco que comentas en esta página, que poseeo en mi discografía. Fundamental en el desarrollo de la música electrónica, y referencia indiscutible; como a tantos la creatividad se le fue agotando, pero aquello, que sonaba cuando yo era niño en la radio, en un anuncio de una bebida, con paisajes del polo.., siempre quedará

3:26 a. m.  
Anonymous Pepe said...

Aunque "Oxygene 7-13" me gustó, lo último que me impactó de Jarre fue "Chronologie", y de eso hace muchos años. "Zoolook" es visita obligada en este blog (no tardaré) pero también "Equinoxe" y alguno más.

9:19 p. m.  
Anonymous Warren Keffer said...

No tengo nada de este autor. Me he bajado el tema que tanto se ensalza en el artículo y.... ufff, no me ha gustado nada. Me parece horrible, una parida escupida con organillo. Me quedo con David Arkenstone en cuanto a la electrónica.

Un saludo.

11:26 p. m.  
Anonymous Pepe said...

Qué bueno, eso demuestra la subjetividad de la música, nada tiene por qué ser mejor o peor que otra cosa, sino que a cada uno nos puede gustar más o menos. Yo, por ejemplo, odio el jazz, no soporto la mayoría de las cosas que ha hecho Miles Davis, y amigos míos con los cuales coincido en un montón de gustos, lo adoran.

12:38 p. m.  
Anonymous The Watcher said...

A mí J.M. Jarre con el paso de los años me parece que ha pegado un bajón de calidad importante, pese a que siempre se ha mantenido a la vanguardia de la producción ofreciendo discos con el mejor sonido posible en cada época. Pese a que es un músico que tiende a cansarme, tanto Oxygene como Equinox me parecen dos grandes trabajos, un ejemplo de cómo hacer música electrónica con alma, con fuerza. Muy a menudo infinidad de artistas new age y sucedáneos copian la forma de Jarre y olvidan su fondo, esa fuerza que caracterizaba sus primeros discos. El mencionado David Arkenstone me parece en cambio un alumno aventajado, a pesar de que tampoco se pueda decir que su música es completamente igual a la de Jarre.

Un saludo.

6:22 p. m.  
Anonymous sapo said...

Supongo que no me incluyes a mí en lo de "amigos con los cuales coincido en un montón de gustos". Jarre tuvo una buena formación académica (músical) y una gran fijación por hacer dinero con los sintetizadores, y lo consiguió, venciendo a los Tomita y Wendy Carlos. Pues enhorabuena.

8:41 p. m.  
Anonymous Pepe said...

Sí, de los últimos años de Jarre mejor no hablar. En cuanto a Arkenstone, no me acaba de convencer, no está mal pero siempre me ha sonado muy facilón.
Sapo, ya era hora que comentaras algo, macho, en efecto no te incluyo en los amigos con los que coincido, pues creo que sólo coincidimos en "Tubular bells", "Hergest Ridge" y "Ommadawn". Como tu comentario ha sido bueno no voy a meterme contigo. Saludos.

8:38 p. m.  
Blogger valiado said...

En mi juventud (hace tannnntoooo tiempo), recuerdo que este disco sonaba sin parar en la máquina de discos de la sala de juegos de mi pueblo...Jarre en estado puro, admirado por todo el mundo.

6:51 p. m.  
Anonymous Pepe said...

No te eches años, Valiado, eres veterano pero algunos no andamos tan lejos, así que mejor vamos a considerarnos todos un poco jóvenes aún. El amigo Jarre, ese sí que está mayor, al menos en lo de hacer música.

9:22 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola soy motita2002
Me parece que Jarre , es lo mejor .
Es impresionante lo que es capaz de trasmitir con sus temas .
Lo mejor Oxigeno 10 , y él tambien es estupendo.
Un abrazo desde la distancia Chile

7:06 p. m.  

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