15.12.07

DAVID LANZ &
PAUL SPEER:
"Desert vision"


Dos años después de que bosques y ríos inspirasen el colosal "Natural states", en la imaginación de David Lanz y Paul Speer tomó el relevo la abrumadora inmensidad y misteriosa belleza de los espacios desérticos, para configurar una nueva colaboración entre estos dos amigos, pianista el uno, guitarrista y productor el otro. "Desert vision" es una digna continuación de aquel primer disco, puede que no tan completo pero sí con una serie de estupendas melodías dignas de permanecer en la retina de los seguidores de las nuevas músicas, que en los 80 vivían un momento dulce, una explosión de talento y buena música encauzada por una serie de sellos discográficos que aprovecharon su momento. Entre ellos, Narada se ganó un puesto de honor, y fue precisamente esta compañía de Milwaukee la que publicó "Desert vision" en 1987 en su subsello Equinox, dedicado a la fusión contemporánea con otros estilos, como rock, jazz o músicas del mundo.

Como muestra del talento desplegado en "Desert vision", en su comienzo nos encontramos directamente con "Eagle's path", posiblemente una de las mejores composiciones ideadas por este dúo norteamericano. Entre la delicadeza de su comienzo y la fuerza de su desenlace se encuentra la clave de este éxito, que reside en la composición de Lanz (siete de las nueve canciones son suyas) y en la producción de Speer y el aderezo de su guitarra. No hay que olvidar las colaboraciones: las programaciones de James Reynolds, la percusión de Neal Speer (hermano de Paul), el bajo de Steve Allen, los teclados de un Jonn Serrie que aún no había publicado sus 'crónicas planetarias', Richard Wagner al saxo y flauta de bamboo, y las flautas de uno que repite colaboración otorgando su clase al disco, el alemán Deuter. Tras ese soberbio "Eagle's path", Lanz deja clara su implicación en el proyecto con otros temas en su línea melódica, como "Seguaro", "Desert rain" (otra pequeña maravilla que recuerda especialmente a su éxito "Behind the waterfall") o "Carlsbad", y más activo con "Canyon lands" y "White sands". Mientras tanto, y como ya sucediera en "Natural states", las que son verdaderamente fáciles de distinguir son las dos composiciones de Paul Speer, por su especial carácter ambiental; posiblemente no sean tan buenas como las del primer disco, pero "Stormlight" y especialmente "Sculptures" consiguen un estupendo efecto en el conjunto del álbum, logrando un ensamblaje perfecto (los dos parecen tener muy definido y aceptado su papel en el dúo), un sonido característico, muy en la línea estilística de Narada, perfectamente producido por el propio Speer. Si bien el final del disco no es precisamente espectacular (parece diluirse en los últimos temas, buscando un final adecuado sin demasiado efectismo) , lo que sí volvemos a encontrar es una música muy visual, y como sucediera con "Natural states", "Desert vision" contó con un exitoso video del álbum íntegro, una sucesión de imágenes naturales dirigidas por Jan Nickman que en la actualidad ha sido restaurado y editado en DVD.

Años después llegaría "Bridge of dreams", una tercera colaboración entre estos dos amigos, correcta aunque sin grandes canciones tan reseñables como "Eagle's path" o como aquel tarareable "Behind the waterfall". "Bridge of dreams" no contaba además con el habitual e identificativo diseño de portadas de Narada que parecía predestinar al oyente a la sumisión en una nueva y gratificante experiencia auditiva, la misma a la que llegamos notablemente con discos como "Natural states" o este "Desert vision".






OTRAS CRÍTICAS RELACIONADAS:

Etiquetas: , , ,