10.4.10

JEAN MICHEL JARRE:
"Chronologie"

Entre las diversas acepciones de la palabra 'tiempo' en el diccionario podemos encontrar la siguiente como primera opción: "Duración de las cosas sujetas a cambio o de los seres que tienen una existencia finita". Es sin duda la más intrigante, la que nos hace plantear numerosas preguntas y extrañas posibilidades, algunas tan atrayentes como los viajes en el tiempo o cómo detenerlo. Stephen Hawking es sin duda uno de los seres humanos que más ha podido aportar a las dudas que podemos tener sobre la naturaleza del tiempo y el espacio, y fue una obra suya, "Historia del tiempo", la que inspiró al sintesista francés Jean Michel Jarre para componer una obra sencilla pero avanzada y atrayente, cuyo germen fue curiosamente el encargo de un jingle para una nueva serie de relojes de la marca Swatch (en concreto Swatch musicall), como también hicieron Peter Gabriel, Philip Glass o Paulo Mendonça. Tras la presentación en directo en septiembre de 1992, el siguiente paso fue "Chronologie", el disco en el que aparece esa pequeña melodía y que Disques Dreyfus publicó en 1993 con la distribución de Polydor.

"Chronologie" es aceptado popularmente como un pequeño retorno a las ideas que hicieron triunfar a Jarre desde mediados de los 70, no sólo por la calidad de su contenido sino por la existencia de una temática abstracta, la numeración de los títulos simplemente del 1 al 8, o la propia portada, realizada por Michel Granger, autor de las de los míticos "Oxygène", "Equinoxe" y "Rendez-Vous". Ya en la 'Parte 1' queda patente que Jarre es heredero de su propio estilo, majestuoso e inquietante, de hecho esta pieza bien podría haber formado parte de alguno de sus primeros trabajos sin apenas desentonar. La 'Parte 2', una de las mejores del álbum y que parece más bien deudora de otra etapa más cercana, la de "Rendez-Vous", desarrolla una poderosa melodía en un contínuo y sorprendente clímax pleno de efectos (entre los cuales destaca un ritmo rescatado de una época aún más lejana que "Oxygène", concretamente del single "Eros machine" de 1970), mientras que la 'Parte 3' presenta aires lentos y más clásicos con la sorprendente y destacada colaboración de la guitarra de Patrick Rondat. Es sin embargo a partir de aquí donde entran en escena nuevas tendencias -de las que realmente Jarre siempre ha sido en cierto modo un adelantado-, ya atisbadas en la 'Parte 2', que no pervierten el sonido original y le otorgan un marcado dinamismo de corte muy actual, cuyo especial estímulo se encuentra en el fenómeno de las 'raves', populosas fiestas de música electrónica de calidad que se desarrollaban de forma ilegal en lugares abandonados o al aire libre fuera de las ciudades. Sin ir más lejos, en la 'Parte 4' nos encontramos con el tema estrella del álbum, un pegadizo single como sólo Jarre sabe componer, en la línea de sus grandes éxitos como "Oxygène 4", "Magnetic fields 2" o "Rendez-Vous 4", un indiscutible éxito que contó con la ayuda de Tele 5, al seleccionarlo como sintonía del Giro de Italia de ciclismo en el mejor momento de Miguel Induráin. La tonadilla que Jarre compuso para Swatch estaba presente en ese corte y en el siguiente, una 'Parte 5' de marcado contraste entre la ambientalidad y el tecno. Otra nueva cumbre del álbum llega con la 'Parte 6', frenético tema de magnético ritmo secuenciado con esencia de los 70 y acabado de los 90, que se merecía quizás una mayor duración. El listón acaba descendiendo con una 'Parte 7' que recuerda a la ambientalidad del enorme (de duración y calidad) "Waiting for Cousteau", sólo que en poco más de dos minutos y cambiando la figura de Cousteau por la de Hawking, y un extraño final, la 'Parte 8' que engloba órganos eclesiásticos, efectos hip-hop y una cuenta atrás hacia un latido con el que había comenzado el disco, otorgándole posiblemente, en su temática temporal, un sentido de comienzo y final de la propia vida.

"Chronologie" no es un disco tan redondo como los tres primeros de Jarre pero presenta momentos geniales que bien podrían haber encajado en aquellos. De hecho, es común una lejana comparación con el idolatrado "Equinoxe". Sin el componente de músicas del mundo que humanizaba los trabajos ("Revolutions", "Waiting for Cousteau") pero alejaba a Jarre de su auténtico y triunfante estilo, "Chronologie" gozó de un reconocimiento acorde a su calidad y de paso redirigió el enfoque de los conciertos del sintesista galo (que siempre han sido realmente enormes 'raves') hacia espectáculos igual de efectistas pero recogidos en recintos adecuados previo pago de la correspondiente entrada, algo inusual en un Jarre acostumbrado a los macroespectáculos gratuitos financiados por las ciudades organizadoras. La gira 'Europe in concert' trajo a España por primera vez al músico de Lyon el 29 de septiembre de 1993 (Santiago de Compostela), 2 de octubre (Sevilla) y 6 de octubre (Barcelona), con la nota triste de la cancelación, por las lluvias torrenciales, del concierto de Madrid, que dejó a numerosa gente con las ganas de admirar el enorme montaje que, con breves momentos intercalados de sus otros discos, tenía como gran parte del repertorio a "Chronologie", un álbum ágil, compacto, que no pasa de moda, y que devolvió a Jean Michel Jarre a un lugar importante en la música instrumental.

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5 Comments:

Anonymous M. Angel Esteban said...

Hola Pepe!

Gran crónica de un gran disco. Lo que comentas de Chroologie 4 me recuerda un comentario que hizo uno de los clásicos de la música electrónica Española: "no sé cómo se lo monta el Jarre este que se las ingenia para colarte en todos sus discos un tema que pueda sonar hasta en la más recóndita discoteca"

No creo que sea para tanto :-) Pero la verdad es que algo hay. Siempre cuela un single enganchoso.

Y también hace a la inversa, temas totalmente fuera de contexto (The last Rumba?). Auténticos WTF

Un saludo!

4:31 p. m.  
Blogger Pepe said...

Eres el más rápido del oeste, Miguel Angel, hacía sólo unos minutos que había puesto la crítica y tú ya estabas comentando!! Y por supuesto, viniendo de un entendido como tú, se agradece el detalle.

Un gran saludo, y por cierto, no le falta razón a tu amigo, más les valdría a muchas discotecas incluir algún "Chronologie 4", "Revolutions", "C'est la vie" o "Teo & Tea" en sus repertorios.

4:59 p. m.  
Blogger El conde said...

Gran disco, amigo Pepe!
La verdad es que Jarre es de mis favoritos, aunque el tipo tiene sus luces y sus sombras. Por un lado es un genio creando melodías sencillas y pegadizas, himnos en muchos casos. Y por otro, pienso que en buena parte de sus discos sigue un patrón demasiado rígido: los temas fuertes son el 2 y el 4, tras el 4 viene alguno largo y épico con mucho ritmo, y cierra la función con alguna "gracia" en plan Band in the Rain, The Last Rumba, las baladas que cierran los dos Oxygenes, o el tema que cierra este Chronologie (poniéndome un poco tocapelotas, a veces me da por pensar que Jarre tomó prestada esta idea del final de Tubular Bells). No diría que el resto de temas de cada disco sean de relleno, pero sí que suelen ser -a mi juicio- piezas de enlace en las que aprovecha para sus experimentos, sin volcarse demasiado. En fin, que tanto en lo bueno como en lo relativamente malo, Chronologie no tiene mucho que envidiar a sus opus de finales de los '70.

9:38 a. m.  
Blogger jaimixx said...

No es mi disco favorito de Jarre pero, sin duda, el que más he escuchado, sobre todo asociado a la época en que me acercaba a otras músicas. Lo grandioso fue como en la dupla 92/93, se pudieran lanzar dos discos instrumentales de éxito mundial como Tubular Bells II y este mismo.

2:27 p. m.  
Blogger Pepe said...

Amigos, no sé qué tiene este disco que me vuelve loco, aunque no sea un Equinoxe. La época que me tocó vivir más intensamente de Jarre fue la de cambio de década 80s a 90s, así que seguramente me gusta tanto Chronologie por comparación con Revolutions y Waiting for Cousteau (que también tienen sus cosas buenas, por supuesto).

11:46 a. m.  

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