DEEP FOREST:"Boheme"
El punto fuerte de Deep Forest es la enorme labor de investigación que emprenden en cada trabajo, así como la diferenciación entre ellos (de Africa a Europa del este, y de ahí a Cuba, las islas del Pacífico o Japón) manteniendo un mismo estilo. Sus dos primeros y más recordados álbumes, "Deep forest" y "Boheme", son dos obras basadas en un mismo principio pero de distinta contextualización: a) Tómese una zona del globo, preferiblemente exótica o desfavorecida; b) búsquese en las tradiciones e identidades musicales de los lugares en cuestión; c) reubíquese en un entorno moderno, con samplers y tecnología de última generación. El resultado es ese híbrido étnico entre ambient y chill-out que también han sabido explorar con éxito Enigma, Beautiful World, experimentos como "Sacred spirit" o, en un entorno más orquestal, Adiemus. No son los únicos, aunque posiblemente los más conocidos y afortunados, cualitativamente hablando. Aún encandilados con los sones de "Sweet lullaby" y las melodías africanas que impregnaban "Deep forest", Sanchez y Mouquet iban a continuar un viaje que, tras una primera seducción de la India, iba a llevarles hasta Transilvania y sus alrededores -incluída la antigua región de Bohemia, de la que deriva el nombre del disco-, centrados por lo tanto en la cultura gitana de Europa del Este.
Columbia Records, que ya se encargó de la segunda edición de "Deep forest" junto a Sony Records, seguía apostando por estos franceses, y este trabajo publicado en 1995 iba a generar no sólo más de un millón de copias vendidas sino además el populoso premio grammy al mejor álbum de World Music de ese año 1995. El mensaje de unificación que transmite el símbolo del grupo se ve refrendado al comprobar que los samplers sabiamente manejados por estos dos ingenieros musicales no sólo se quedan en Hungría, Rumanía o Bielorusia sino que se alejan hasta Taiwan, Mongolia, o más allá: "Coros balineses o georgianos responden a cantos gitanos, mientras una voz esquimal o india americana unen su colorido a las de magyares o rusos". La unificación es pasmosamente eficaz, y acarrea además un componente misterioso que comienza con el instrumental "Anasthasia", sobresaliente introducción que desemboca en unas palmas gitanas y una melodía viva y auténtica, la de "Bohemian ballet", que me hace recordar las palabras de Mouquet: "Para Deep Forest no es un problema incorporar un sonido 'sucio' a la grabación, para nosotros está bien siempre y cuando la emoción esté ahí". Sin embargo la maniobra del grupo para contrarrestar este posible déficit de calidad fue la invitación a trabajar con ellos en su estudio a la cantante húngara Márta Sebestyén, del grupo Muzsikás (músicos del pueblo); la contribución de Márta fue enormemente fructuosa si se escuchan las canciones en las que acabó colaborando: "Bulgarian melody" (de aire netamente tradicional), "Twosome" (preciosa melodía, algo más reelaborada, a dúo con su compatriota Katalin Szvorak) y sobre todo la conocida y radiada hasta la saciedad "Marta's song", atrayente y muy cuidada modernización del clásico transilvano "Istenem, istenem". Con espíritu más americano parece sonar otra de las composiciones destacadas, "Café Europa", por su interacción de ritmos actuales con cantos de indios americanos interpretados por Franck A. Douglas. Otras canciones nos devuelven a la Europa gitana, como la tierna y emotiva "Lament", las festivas "Deep folk song" y "Freedom cry", la deliciosa melodía que fuera primer single del álbum, "Boheme", y "While the earth sleeps", un bonus track consumado junto a Peter Gabriel que engalanaba las ediciones especiales del disco, con samplers de viejas canciones macedonias y georgianas, utilizado como tema de los créditos finales en la película de ciencia-ficción "Strange days".
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