30.8.08

ENIGMA:
"MCMXC a.D."

Desde el silencio, como el de una antigua abadía, muy lentamente, unos delicados teclados invitan a la relajación. Una sugerente voz en inglés se identifica como 'la voz de Enigma' y nos hace una misteriosa proposición: "En la próxima hora vamos a llevarte con nosotros a otro mundo, un mundo de espíritu, música y meditación; apaga la luz, respira profundamente y relájate, comienza a moverte despacio, muy despacio, deja que el ritmo sea la luz que te guíe". De repente, una corta fanfarria (que iba a convertirse en característica y representativa de este grupo) daba paso a la gran sorpresa, un coro de monjes gregorianos. Con este comienzo y su espectacular ejecución, ¿cómo no iba a hacerse tremendamente popular este sonido? Enigma no sólo es el nombre de un grupo ficticio que revolucionó el panorama musical de 1990 sino que además ese enigmatismo era la auténtica intención de su creador y único miembro, el rumano (de madre austriaca) Michael Cretu, que quería "que la música hablase por sí misma", sin importar los nombres y personajes implicados en su creación. Del misterio que rodeó la publicación del álbum (realmente no contiene ninguna información, con lo cual se especuló con los nombres de Alan Parsons o Mike Oldfield) procede el nombre de Enigma, y como era de esperar (muchos opinan que se trataba tan sólo de una maniobra publicitaria) contribuyó a que su fama e interés fuera aún mayor. Sea como sea, con "MCMXC a.D." (1990 anno domini) Enigma inauguró un nuevo y exitoso modo de combinar la música antigua o tradicional con elementos electrónicos en una extraña atemporalidad que iba a contar con numerosos seguidores e imitadores hasta la actualidad.

"Sadeness (part I)" fue la canción que inició la ascensión fulgurante de Enigma en popularidad, en base a una interesante base rítmica unida a la melodiosidad de una flauta shakuhachi (flauta de bambú japonesa) sampleada, al ambiental coro de monjes y a otras voces envolventes en francés que se unen al contexto electrónico, como la de la esposa de Cretu, la conocida cantante Sandra. "Sadeness (part I)" es una muestra imprescindible de la búsqueda de nuevos caminos de la música moderna en un terreno delicado pero que, de manera asombrosa, produce una perfecta y atrayente casación de corrientes musicales separadas por milenios, unificando en un mismo material la conexión con la mente (la religiosidad del canto gregoriano como forma de contacto espiritual en la antigüedad) y con el cuerpo (ritmos dance y ambient ante los que no podemos evitar movernos), en una curiosa armonía de un falso misticismo. Otro componente, éste polémico por el contexto pseudoreligioso del trabajo, era la extremada sensualidad de ciertos momentos del mismo, por sus voces susurrantes, jadeos y referencias al Marqués de Sade, una provocación que iba más allá en sus estupendos e imprescindibles video-clips, dotados de un marcado erotismo (en especial el de su tercer single). A "Sadeness (part I)" le siguió, como segundo sencillo, "Mea culpa", más rítmica que su predecesora, más sensual en sus voces, de nuevo con gran protagonismo de la flauta, además de la apagada aparición de una guitarra eléctrica. Como tercer tema para promocionar el álbum se eligió "The principles of lust", que correspondía realmente en el disco con el titulado "Find love", otro corte espectacular que sumerge al oyente en un mundo oscuro, de sonidos extraños, ritmos frenéticos y emociones lujuriosas. Como último single, el también último corte del disco (en su primera edición, ya que la segunda incluía cuatro remezclas), "The rivers of belief", con el mismo ritmo característico de todo el álbum pero con más estilo de canción tradicional, con la voz de Michael Cretu y sin cantos gregorianos. Aparte de esos cuatro sencillos, hay que reconocer que "MCMXC a.D." funcionaba como conjunto y recogía una gloriosa variedad de atmósferas, samples y ritmos que constituyen (sobre todo en esa época) una experiencia única.

Afincado en la isla de Ibiza, Cretu firmó sus temas en el disco como Curly M.C. ('curly' por su pelo rizado, M.C. por sus siglas), lo cual nadie descubrió hasta que su anonimato tuvo que salir a la luz por mediación de los tribunales: Kapelle Antiqua, coro de la ciudad de Munich, denunció que en "MCMXC a.D." se habían utilizado sin permiso sus grabaciones de cantos gregorianos. Aunque todo se resolvió fácilmente, el nombre de Michael Cretu salió a luz y resolvió el misterio de Enigma, un grupo de catalogación difícil por su propuesta novedosa, cuya originalidad de su primer disco le hizo vender millones de ejemplares, y que con sus siguientes trabajos (en especial los cuatro primeros) ha consolidado a Cretu como un compositor de gran talento y un productor excepcional.





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24.8.08

CHARLIE BISHARAT:
"Along the Amazon"

A pesar de no tener una gran popularidad en las Nuevas Músicas como otros intérpretes de violín, acústico o eléctrico (Vanessa Mae, Nigel Kennedy, Alasdair Fraser, Jean-Luc Ponty...), Charlie Bisharat es un intérprete muy solicitado desde finales de los 80 para interpretar este instrumento en discos de la más variada gama de estilos, desde la comercialidad de Terence Trent D'Arby, Alanis Morissette, Vonda Shepard, Elton John, Robbie Williams o Tracy Chapman, hasta -y éstos son los que de verdad nos interesan- la calidad instrumental de Will Ackerman, Mark Isham, Scott Cossu, Yanni, David Arkenstone, Ira Stein o Kitaro. Es sin embargo el mítico grupo Shadowfax el que posiblemente haya dejado una mayor huella en su trayectoria; con ellos consiguió un grammy -por "Folksongs for a nuclear village", en 1987-, y en su único trabajo en solitario se puede respirar ese suave aroma de fusión indefinida que caracterizaba a tan maravilloso grupo.
"Along the amazon" fue publicado en 1993 por el sello GT Records, y aunque no sea una obra maestra, la calidad de sus intérpretes (entre los que están Don Grusin, Randy Tico, John Patitucci, Mark Isham, Jon Anderson y Chuck Greenberg) y de gran parte de sus composiciones nos hace preguntarnos por qué han pasado 15 años y el reputado Charlie Bisharat sigue sin publicar nuevos trabajos en solitario. Este disco está plagado de agradables muestras de una música entre new age melódica y jazz electrónico, y la mayor distinción entre sus once composiciones la otorga que Bisharat se decida por el violín eléctrico o acústico. Si bien hay un segundo tramo del disco de nivel algo más bajo, la alegría y belleza de su primera parte (donde destacan "Elysian fields" y "Madison ave", además del 'sonido Shadowfax' de "Brushfire", "Flip a coin" o "We used to play in these hills") y el final vocal en la bonita canción "Along the amazon" -cantada por el fácilmente identificable Jon Anderson-, hacen de él un disco optimista y altamente interesante. No hay que olvidar que Chuck Greenberg, el carismático líder de Shadowfax merced a sus gráciles composiciones y al sonido de su instrumento más característico, el lyricon, falleció dos años después de la publicación de "Along the Amazon" pero tuvo tiempo de dejar su huella en tres de los temas más importantes de este disco interpretando las flautas.
En la portada de este álbum se puede ver a Charlie Bisharat tocando un violín acústico, mientras que en la contraportada porta un violín eléctrico; son las dos caras de este virtuoso, capaz de acoplar ese instrumento a cualquier tipo de estilo musical. Junto a otros grandes violinistas eléctricos como Jerry Goodman, Ed-Alleyne Johnson, Eddie Jobson o Steve Kindler, logró que ese sonido tan característico tuviera un momento dulce en las Nuevas Músicas; su granito de arena en forma de CD fue "Along the amazon".

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18.8.08

BEAUTIFUL WORLD:
"In existence"

Es indudable que la publicidad es, cada vez más, otra forma de crear arte. En su afán de atraer la atención del espectador, los spots de televisión utilizan a su vez convenientemente la música, ya sea en forma de jingles o música incidental, tanto ya creada como compuesta para la ocasión. Entre homenajes, plagios, bastante música fácil y un sinfín de compositores anónimos de calidad sobrada, también han surgido pequeños fenómenos, nombres que han llegado a convertirse en ilustres en las Nuevas Músicas gracias al espaldarazo de un spot. Uno de los casos más importantes es el de Karl Jenkins, que antes de que un anuncio de joyas posibilitara el lanzamiento de "Diamond music", consiguió un éxito sin precedentes con un tema compuesto para el spot de una compañía aérea titulado "Adiemus", nombre a su vez del grupo ficticio que creó para la explotación de ese tipo de música multivocal. Otro ejemplo extraordinario del poder de la publicidad viene dado por el número 1 que Vangelis consiguió en Alemania (y otros países cercanos) con el tema principal de "1492: la conquista del paraíso", al ser utilizado éste en la campaña de márketing del boxeador Henry Maske; la curiosidad radica en que el disco había sido editado tres años antes y pasó sin pena ni gloria por el mercado discográfico alemán. Sin embargo me voy a detener en un tercer ejemplo anterior a esos, un disco surgido a raíz de los spots comerciales de una conocida marca de cerveza y de un champú, y cuyo creador, Phil Sawyer, también creó un grupo ficticio para su comercialización: Beautiful world.
Compositor y productor de cierto éxito desde los 70 tanto en el rock como el la música clásica, este londinense nacido en 1947 decidió dedicarse por completo a la música para televisión, documentales y publicidad. En 1992 le llegó un encargo de la marca Timotei para un spot rodado y presentado en Kenia, por lo que Phil escribió una música vocal de claras reminiscencias africanas, en concreto por la utilización del idioma swahili, lengua bantú hablada sobre todo en Kenia y Tanzania. El éxito de esta música le llevó a seguir por ese camino y crear el grupo Beautiful World ("palabras que hacen referencia a una naturaleza exuberante y bella", aclara Sawyer) para presentar su música, cuyo primer disco llevaría por título "In existence". Con la escucha de "In existence" somos transportados a lugares paradisiacos, a ese mundo hermoso que fascinó a este músico también como idea de esperanza. Así es "In the beginning", un despertar a ese paraíso situado en Africa, para el cual el coro swahili se ve arropado por una instrumentación que lo mismo puede encontrarse entre lo clásico y el ambient, cercano pero sin llegar a los límites electrónicos de grupos como Deep Forest, pero tampoco acogiendo más elementos autóctonos que las propias voces y ciertas percusiones. Como primer plato fuerte, "In existence" es la canción más conocida del álbum gracias precisamente a esos dos elementos, la marcada percusión y su conocido fraseado ('ulimwengu mzury ume zaliwa'), si bien fue la marca de cerveza Heineken la que obró el milagro de la comercialidad. El trabajo no queda ahí, encontrándonos con otros claros exponentes de una música emocional y fascinante, como "Magicien du bonheur" (cantada en francés), "I know" (en inglés), "The silk road" (instrumental), y por supuesto la canción del anuncio de Timotei que parece ser el origen de esta aventura, "Wonderful world". Sin embargo el álbum concluye con un bonito y sencillo tema ambiental, "The final emotion", dominado por un teclado muy vivo, que parece querer expresar categoricamente este bonito alegato ecologista que leemos en la contraportada: "Este ser hermoso, el planeta tierra, apoya sin cesar y sin condiciones las vidas de cada uno de nosotros. A pesar de eso, causamos en él estragos y destrucción. Creo el único modo de parar esta locura es un cambio, una revolución en los corazones de todos los seres humanos".
Años antes de la publicación de "In existence", Phil Sawyer acogió el budismo en su vida, y éste cambió también su modo de actuar musicalmente ("a través del budismo he aprendido que cada individuo tiene dentro de sí un potencial increible; cuando tengo un proyecto, dejo que ese potencial surja en mí"). En 1994 Warner Music publicó este disco lleno de humanidad y naturaleza (sólo hay que ver el video-clip de "In existence") donde Phil Sawyer se encargaba de la composición e instrumentación, con la colaboración de numerosas vocalistas femeninas, entre las que destacan Cori Josias, Ella Harper, Beryl Marsden, Russian Roulette, y la puntual aparición de Miriam Stockley, que sólo un año después se convertiría en la voz de Adiemus, un proyecto muy parecido al de Phil Sawyer (aunque con elementos religiosos y más contemporáneos) que años después parece haber envejecido mejor. Aún así, aconsejo rescatar por un momento este primer trabajo del grupo Beautiful World y relajarse con su paz y armonía.

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1.8.08

WOLFSTONE:
"The chase"

Con unas raíces que se hunden en siglos de tradición, la cultura celta escocesa comenzó su auténtica revitalización en lo musical con el grupo Boys of the Lough en los 70. Ahí se comenzó a hablar del folk-rock escocés, ya que las grandes bandas celtas de este pequeño país han sabido aproximarse notoriamente a un sonido más rudo, más rockero, que el de otras naciones celtas. Grupos míticos como Runrig, Tannahill Weavers o Silly Wizard son ejemplos claros de este rumbo al que también llegaron grupos de creación posterior como Shooglenifty o Wolfstone, grupo de las Tierras Altas que aunque nació en 1988 con un repertorio más tradicional, encontró su sonido con "Unleashed" en 1991; sin embargo, el salto de calidad dado un año después en "The chase" le hace ser el primer gran álbum de la banda. Su principal característica, la fuerza de su propuesta, una interesante mezcla entre rock y música celta que es capaz de atraer por igual a diversos grupos de edades, estéticas e intereses.

Cerca de Inverness, lugar de procedencia de Wolfstone, existe una piedra de los pictos (antiguas tribus del centro y norte de Escocia) denominada 'piedra de lobo', de la que surge el nombre del grupo. Al carisma del violinista Duncan Chisholm y a la capacidad para componer del guitarrista y vocalista Ivan Drever, hay que unir la producción de un personaje esencial en el resurgir de la música escocesa: Phil Cunningham. El ex miembro de Silly Wizard y Relativity logró, en su faceta de productor, que este grupo sonara a la par tradicional y actual, y les condujo por un camino de éxitos durante varios años. Para "The chase" esta banda que ha sufrido numerosos cambios en sus formaciones se completó con Stuart Eaglesham (guitarra y miembro fundador junto a Duncan), Struan Eaglesham (teclados), Andrew Murray (guitarras y voces) y Dougie Pinkock (gaita y flautas). El rudo comienzo y posterior desarrollo celta de "Tinnie run" lo dice todo sobre el estilo de Wolfstone, que en este álbum publicado por el sello IONA en 1992 deja un poco aparte los reels tradicionales (si bien su presencia es fundamental, en ese mismo tema o "The 10 float"), y se deja seducir por composiciones propias, comenzando por "Glass and the can", de Ivan Drever, donde se pone de manifiesto que entre ellos la voz no es un simple recurso, es un eficaz instrumento a cargo del propio Drever que complementa las canciones casi hasta la perfección por su equilibrio perfecto de fuerza y melodiosidad. Estos invasores de las tierras altas demuestran que lo mismo se defienden con aires lentos (eso sí, dotados de una personalidad arrolladora) que con composiciones movidas en las que arrasan con todo: Ivan y Duncan firman unidos la canción más conocida del trabajo, una soberbia demostración de fuerza titulada "The prophet" (que trata sobre la leyenda del vidente Coinneach Odhar -o vidente Brahan-, tras cuya ejecución un cuervo volando alrededor de su pira funeraria presagiaba su venganza), siendo otros ejemplos vocales "Close it down" o la lenta "Cannot lay me down", que cierra el disco. En cuanto a los temas instrumentales destaca, aparte de la mencionada "The 10 float" (compuesta por tres tunas, de las cuales la segunda y tercera son tradicionales, siendo la primera una composición de Ivan Drever cuyo título, Kinnaird house, es el nombre de la casa de Rena y Peter, los padres de los hermanos Eaglesham, a cuya gran hospitalidad está dedicada), "Jake's tune", de Struam Eaglesham y Andy Murray (Jake es el sobrino de los hermanos Eaglesham; por cierto, una de las dos composiciones en las que Ivan Drever no aparece en créditos).

Misteriosos desde la propia portada, pero lejos de la timidez de su vecino Nessie, el monstruo que se deja ver realmente poco, estos 'monstruos' de la música sí que deslumbran en directo, ya que gozan de un indiscutible poderío también en vivo, donde demuestran pasárselo tan bien como el propio público, que consigue vibrar con la energía celta de este grupo ya mítico. La calidad de sus arreglos rockeros de canciones de corte tradicional les han proporcionado fama y multitud de seguidores en Escocia, en los países celtas y en casi cualquier rincón del mundo.

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