6.12.14

RYAN TEAGUE:
"Field drawings"

Situada en el sudoeste de Inglaterra, Bristol es una populosa ciudad portuaria que, en cuestiones musicales, se hizo famosa en los 90 por el trip-hop de Massive Attack, Tricky o Portishead, el mundialmente conocido como 'sonido Bristol'. Poca relación guarda Ryan Teague con esta música que ha llevado el nombre de su ciudad de residencia a todo el mundo, si bien posee también características avanzadas y sugerentes. El nacimiento de este artista tuvo lugar en 1980 a más de 200 kilómetros, en Cambridge, y aunque desde allí pudo vivir la explosión de aquellos ritmos urbanos, él se concentró en la utilización clásica de unas influencias parecidas, vibrantes, que acabaron encontrando acomodo dentro del moderno minimalismo. Tras sus inicios en Type Recordings (donde publicó el imprescindible "Coins & Crosses") y la selecta discográfica berlinesa Sonic Pieces, el sello encargado de publicar el excelente "Field drawings" en 2012 fue Village Green, compañía independiente londinense que se autodefine como una plataforma para artistas de pop alternativo, 'modern classical', minimalismo, música electroacústica y ambient.
 
Difícil de catalogar, absorbente en su escucha, la música de Ryan Teague encandila por momentos, presa de una incontrolable avalancha de ideas, tanto acústicas como electrónicas. Bien encauzada esa combinación, provoca trabajos como este, de sugerente magnetismo. "Shadow play" es un comienzo hermoso y exuberante, una pieza que parece estar viva, en la cual es asombroso sentir su elegante desarrollo y disfrutar con la elección de efectos e instrumentación. En "Cadastral survey" entran a escena las cuerdas, poseedoras siempre de una cierta magia en una pieza que se hace corta, pues parece tener más cosas que decir, más posibilidades de desarrollo. Como una caricia furtiva, así embelesa "Cascades", delicada miniatura en la que el teclado suena como una caja de música y nos adentra en un mundo fantasioso, sencillo pero de gran belleza. El baile continúa en "Counter turn", a lomos de un minimalismo elegante que puede oscilar entre Nyman y Mertens, si bien presenta esencialmente un estilo circense próximo al de Yann Tiersen, que continúa en otros cortes del trabajo, como "Prime movers" (repetitivo, consecuente con la estética del nuevo minimalismo, aséptico pero rudo y directo) o "Tetramery" (con su frenesí orquestal). Teague acomete de manera fabulosa el estilo neoclásico, y acierta plenamente en piezas como "Games for two", deliciosa tonada en la que la carga folclórica que aporta el violín la conduce a un nuevo terreno fantasioso, a través de un espejo resplandeciente. No se detallan en el trabajo los instrumentos utilizados, por lo que la imaginación entra en juego notablemente, por ejemplo en "Summary of the article" el instrumento principal parece como de percusión aunque suene a teclado, mientras que en los siguientes cortes aparece el repiqueteo de lo que parece un glockenspiel: "Cell cycle" vuelve a acercarse al minimalismo (de manera más envolvente, con un fondo de cierto carácter glassiano sobre el que se construye una pasional melodía) y "Anesidora" (una partitura delicada con un final atmosférico bastante penetrante). Llegando hacia el final, "Neo" es otro pequeño delirio de la fructífera modernidad onírica que había inaugurado el álbum, y "Tableau III" es un delirio ambiental, una despedida profunda continuación de "Tableau I" y "Tableau II" (ambas de "Coins and crosses"). En un resumen poético, "Shadow play" se alza como un esperanzador amanecer, la promesa de un nuevo día lleno de posibilidades en un universo privado, luminoso, en el que sólo Ryan parece saber dibujar los bocetos, momentos mágicos como "Cadastral survey", fantasiosos como "Cascades", reflexivos como "Games for two", de un cierto agobio ("Cell cycle") o incertidumbre ("Anesidora"), o reflejando en general una realidad rutinaria aunque perfectamente llevadera, alegre y confiada, que culmina con una marcial entrada de la oscuridad.
 
La escucha de este brillante, artístico y autoproducido trabajo auguraba un futuro muy risueño a este joven artista al que no se le puede perder la pista, pues continúa ofreciendo bellos ejercicios de clase y estilo en diversos registros. En su maravillosa inquietud, ha llegado a vivir nueve meses en Java (Indonesia) para estudiar la música tradicional de gamelán. Utilice o no estos y otros conocimientos en sus nuevos trabajos, la firma de Ryan Teague promete emociones intensas e imaginación desbordante, un sonido particular y auténtico que se puede encontrar en cada una de sus creaciones, por ejemplo en los doce cortes que a modo de ensayos (una pena que no desarrollara más profundamente algunos de ellos) pueblan "Field drawings", definido por la crítica como un álbum meticulosamente construido y elegante.
 
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RYAN TEAGUE: "Coins & Crosses"





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4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Me inquieta saber que hay tantas buenas músicas ahí fuera que desconozco.
Gracias por abrirme los ojos.
Un amigo.

8:30 p. m.  
Blogger Pepe said...

Encantado estoy de ayudarte, amigo, aunque a mí mismo me queda mucho por descubrir.
Un saludo.

6:13 p. m.  
Blogger jose pobes lacruz said...

Pues yo tampoco conocía a éste hombre y he estado oyendo los dos discos que ya llevas reseñados en éste blog más otro posterior del 2014 "block boundaries". Curiosamente el último (supogo ya lo habrás escuchado) es el que más me ha gustado. Bueno, es que me ha entusiasmado realmente, con un minimalismo más marcado, recordándome varios temas poderosamente al gran corte de Tangerine Dream "love in a real train"!de hace 30 años¡ o al "Empetus" de Steve Roach.
También en éste "FIeld Drawings" encuentro cortes extraordinarios, aunque a mí personalmente esas recreaciones de los mundos de Amelie de Tiersen de varios temas me cansa un poco.
Gustos personales a parte, lo increíblemente bien empastados que están los sonidos, con gusto, sensibilidad, lo de puta madre que suena...en dos palabras, éste tío es bueno de cojones.

11:03 a. m.  
Blogger Pepe said...

Sí que es bueno, sí. He de reconocer que no he podido escuchar el último disco, pero tus palabras me pican, y mucho, la curiosidad.
Oye, puedes ponerte en contacto conmigo en mi email? (viene por ahí a la izquierda) Gracias, es para hacerte una consulta.

1:57 p. m.  

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