22.5.10

CONSTANCE DEMBY:
"Novus magnificat"

Como sucediera con Suzanne Ciani, la presencia de un nombre femenino como el de Constance Demby en la música electrónica más comercial podía generar sorpresa en ciertas épocas. Cuando etiquetas como new age o música cósmica se estaban implantando, estas grandes damas impusieron sus estilos y, cada una a su manera, crearon escuela. Constance Demby concretamente define en su web a su música como 'música espacial sinfónica clásica contemporánea', término asaz pretencioso pero aceptable por las cualidades de la misma, que parece abarcar un poco de todo lo ahí expuesto. Aún habría que añadir un componente étnico (que realmente aparece con escasez en sus trabajos), dada la afición de Constance y su aprendizaje autodidacta de instrumentos de diversas culturas como la china, india o balinesa. Sound currents fue el sello que creó en 1978 para difundir su música meditativa, discos como "Skies above skies" o "Sunborne", que no contaban con un gran fondo electrónico. "Sacred space music", en 1982, la encumbraría a lo alto de la new age (término que detesta), momento en que entra en escena Stephen Hill y su compañía Hearts of space, en la que publica su exitosa sinfonía espacial "Novus magnificat" en 1986, con una portada de Geoffrey Chandler que parece inspirarse en la película "2001: odisea del espacio".

Aunque el término 'música cósmica' parezca implicar viajes imposibles a otras galaxias, en realidad la música de Constance Demby, en especial en sus primeros discos, debe más a los viajes interiores, hacia la misma conciencia, en la búsqueda de una fusión de cuerpo y mente. Incluso la propia sinfonía que estamos glosando, definida por Constance Demby como un mensaje galáctico, es también perfecta para la relajación, con su manto de meditativos teclados, coros sugerentes, un piano pacífico pero penetrante y los sintetizadores simulando a edificantes instrumentos de viento. "Novus magnificat" está dividida en dos partes de larga duración, queriendo realzar así su presunto carácter épico, si bien ambas partes presentan (desde la edición digital de 2008, si bien algunos ya existían con anterioridad) varios títulos por separado, cinco la primera y seis la segunda. En cuanto a la primera parte, es fácil perderse en esa bruma meditativa cósmica que suponen sus primeros doce minutos (de títulos "Soul's journey" y "Ascent"), que dan paso a otro momento algo más movido, de vientos, activas voces y fondo envolvente ("Tears for Terra"), rematado por sonoras percusiones ("Exultate") y un final glorioso dominado por un potente clímax de efectos, teclados y percusión, de título "My heart doth soar", que concentra el esfuerzo y la ascensión de Constance Demby a lo largo de los años. Sin embargo, el extracto más conocido y posiblemente más inspirado del trabajo es el que abre la segunda parte, "The flying Bach", con claras tendencias neoclásicas en el contexto espacial que clama la obra. Esta segunda parte del disco sigue desarrollándose por caminos de calma y vaporosidad, si bien al pasar ese primer momento de referencia, hay que reconocer que el camino no es excesivamente brillante, al menos hasta la llegada de los dos últimos cortes, "Magnificat" -con amago de melodía aventurera- y "Cosmic carousel" -que acaba retornando a la tranquilidad del infinito-. Demby no es Vangelis o Moby, ni siquiera Peter Buffett, pero utiliza el estudio de grabación con mano maestra para manejar los hilos de sus exuberantes atmósferas y crear un tejido firme y atrayente ("paso muchas horas en el estudio experimentando con sonidos muestreados y combinándolos"). Una de las características principales de "Novus magnificat" es que fue grabado sin que la música estuviera escrita o preparada de antemano, se trataría entonces de una suerte de improvisación que se iba mejorando y aderezando sobre la marcha, y en la que el reciente Emulator II tendría un especial protagonismo. Además del piano, los sintetizadores utilizados son dicho Emulator II y el Roland Juno 60, con los que emula violas, violines, chelo, fagot, arpa, órgano, cuerno francés, campanas, efectos electrónicos, timbales y voces. Para las texturas cuenta con la importante colaboración de Michael Stearns, en una producción de Constance Demby y Anne Turner.

La radiodifusión de "The flying Bach" y de otros extractos de "Novus magnificat" elevó a Constance Demby a grandes cotas de popularidad y ventas -más de 200.000 copias en las que no hay que olvidar la difusión de Hearts of Space-, que refrendó con su siguiente álbum, "Set free" -no tan completo, en una estructura de temas cortos con influencias étnicas- y en especial con el muy neoclásico "Aeterna", muy en la línea de otro gran artista del sello con el que se puede comparar su sonido, Raphael. Lejos de la presunta frialdad cósmica, la música es apasionada, vital, con una gran carga espiritual, incluso religiosa, y con la presencia de un especial componente romántico muy femenino. Y aunque los años pasados entierren parte de sus propuestas, son precisamente las más antiguas, aquellas que Stephen Hill atrajo para Hearts of Space, las que han salido vencedoras y seguirán perdurando entre los fans de la música cósmica, sin que importe el género.

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7 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Don Pepe, ¿conoce usted el tema musical que suena en este anuncio?
http://www.youtube.com/watch?v=3GejRUlV63k

4:53 p. m.  
Blogger Pepe said...

Lo siento, amigo, es delicado y sugerente, pero no le encuentro correspondencia con lo que yo pueda conocer.

Por lo que he visto, los anuncios de Almudena Cid, José Manuel Calderón y Huecco llevan esa misma sintonía, seguramente de algún músico anónimo español (sería lógico que también fuese extremeño, ¿no?).

Sólo un consejo más, en una linea melódica parecida, ¿conoces a Dustin O'Halloran?:

http://www.youtube.com/watch?v=Zx6gr_Ch9x8

11:46 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Me puse en contacto con la entidad responsable de la campaña www.marcaextremadura.com y me han contestado: es una pieza compuesta especialmente para el anuncio :(
Sí, conocí a Dustin en su web. Otro pianista del estilo y quizás algo más completo en su repertorio es el italiano Leudovico Eudinaci.

8:37 a. m.  
Blogger Dr. Roberto said...

Estimado Pepe:

Saludos desde Tijuana, B.C.
Encontré tu excelente blog y he estado disfrutando de los acertados comentarios sobre la música.
Me regresaste a los 80's cuando descubrí la música "New Age" a través del programa "Music from the Hearts of Space" (www.hos.com) donde conocí a través de este excelente programa a artistas como Constance Demby, David Arkestone, David Lanz, Kitaro, Vangelis, Danna & Clement, Steve Roach, Robert Rich, Michael Stearns, y muchos otros.
Gracias a tu post volví a poner el CD de Constance Demby y fue como si regresara 30 años en el pasado (Como ha pasado el tiempo!!!)
Te recomiendo que escuches a Kevin Braheny en Galaxies o Amin Batia en "Interstellar Suite".
Ambos trabajos los reseñe en mi blog "Mis 100 mejores", lo encuentras en www.mis100mejores.blogspot.com

Te envio un afectuoso abrazo

Roberto

7:39 a. m.  
Blogger Lu... said...

Impresionante blog, que grandes recomendaciones o presentaciones. Gracias.

3:25 a. m.  
Blogger Pepe said...

Muchas gracias a los dos, Roberto y Lu, por acercaros aquí y compartir vuestras impresiones.

Roberto, no soy un gran seguidor de todo el rock sinfónico, pero sí que me interesa a nivel general (a nivel particular sólo Oldfield y Vangelis). Interesantes recomendaciones las tuyas.

12:07 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

¡Grandes músicos, sí señor! Con frecuencia se olvida las Música Contemporánea que se hace en el sur de España. Sergio de la Puente es un ejemplo: http://www.youtube.com/watch?v=PI2ZAWj3WA8

Oliver

7:31 p. m.  

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