28.2.15

TIM STORY:
"Abridged"

Dijo Tim Story en cierta ocasión que, en lugar de escribir diez canciones al día, hay que tratar de hacer sólo una canción fabulosa al mes. Es la declaración de intenciones de un artista especial que tuvo que luchar para sacar adelante su música, un placentero concepto neoimpresionista de atmósfera electrónica y ambiental. Y escuchándola, sorprende la reticencia de las compañías cuando en 1980 distribuyó seis casetes con varias demos de sus trabajos: su sonido es limpio, preciosista, los ambientes relajan pero las melodías pueden ser estimulantes, y la combinación de ambos presenta una vaporosidad perfectamente tangible. Nacido en Philadelphia en 1957, Tim tuvo que irse bien lejos para encontrar definitivamente interés, ya que tras un pequeño intento del sello francés ATEM, por entonces en proceso de desaparición, fue la compañía noruega Uniton Records la que acabó publicando sus primeros álbumes, con ventas pobres pero buenas críticas de esa música que él mismo consideraba como 'excéntrica'. Cinco de ellos son los que Tim considera como sus comienzos musicales, "Threads", "In another country", "Untitled", "Three feet from the moon" y "Wheat and rust", publicados entre 1981 y 1987 (reeditados en CD en los 90), cuyas mejores piezas fueron recopiladas con enorme fortuna por Hearts of Space en 1996 bajo el título de "Abridged (Selected miniatures 1978-1986)".

Tim Story es autodidacta, sus únicas lecciones duraron 6 semanas cuando tenía 8 años, y eran de guitarra acústica. Luego tocaría clarinete en la banda de la escuela, pero tardaría años en retomar sus inquietudes musicales y plasmarlas en composiciones propias, con la ayuda de un sintetizador Yamaha CS-30 (posteriormente adquiriría un Moog) y una grabadora TEAC de cuatro pistas, en su propio estudio casero, pasando enseguida a un 24 pistas con un emulador digital. El resultado no tardaría en calificarse como new age, un tipo de música sobre el que el teclista comentaba: "El movimiento new age en California y otras zonas me parece poco creativo y creo que intentan desestabilizar lo bello, desafiando a la música. Por ello he apreciado que hay músicos que se están esforzando por encontrar una nueva 'voz', un nuevo estilo para los sintesistas, que hacen cosas interesantes y buenas composiciones". Sus inquietudes eran múltiples, iban desde Messiaen o Stravinsky hasta Brian Eno o la Penguin Cafe Orchestra, pasando por los minimalistas americanos (Reich, Adams), la música electrónica europea (Kraftwerk, Tangerine Dream, Klaus Schulze), el jazz (Miles Davis, Mahavishnu Orchestra) o el rock sinfónico (Cluster, Can o Roedelius), si bien su sonido siempre se ha asociado más claramente con músicos impresionistas como Erik Satie o Claude Debussy: "Me gusta trabajar con una paleta limitada de sonidos (...) Simplicidad sin simpleza, al igual que las piezas irónicas, aparentemente sin adornos, de Erik Satie, o la encantadora pero difícil música de piano de Debussy. El trabajo de ambos parece tan fácil y perfecto que las piezas parecen como si hubieran existido siempre". "Abridged", que es una clara muestra de esa simplicidad, se inicia con "Still life with lions", genuina melodía de cuento donde las notas cortas son repetitivas y las largas evocan un elegante efecto fantasmal. También puede suceder al revés, como en "A promise and a plea", donde el fondo es de notas de piano, y la soñadora tonada simula un viento (su música será más completa cuando utilice vientos auténticos), en una atmósfera dulzona a lo Shadowfax, en los mismos años en que triunfaban Chuck Greenberg y su famoso lyricon. En un inicio espectacular del recopilatorio, "Sand a string" es una acompasada delicia juguetona, divertida, en un estilo muy del autor, como un Satie electrónico, mientras que "Chanarambie" puede llegar a parecer el tema principal de alguna película romántica, por su placentero carácter evocador. Para el que hubiera llegado hasta este disco de refilón, empezaba a quedar evidente la calidad del autor, que también se mueve por terrenos planeadores ("Careen", un entorno onírico, relajado pero de cierta intensidad, a lo Ray Lynch) o puramente ambientales ("A thousand whispers", "The moors" -ambiente melódico de caja de música, pero algo más cacofónica-). Story prefiere no imponer su música a unas imágenes, que el oyente evoque su propia gama de paisajes o recuerdos ("en el cine, el contenido es el rey", dice), y lo consigue de una manera excepcional, especialmente en las primeras composiciones antes mencionadas, pero también en la sorprendente segunda parte del álbum: en "Three feet from the moon" hay una cierta rotundidad en la respuesta a una plácida entradilla, que le da a este corte un carácter aguerrido, como en la espontánea belleza sintética de "Here lies de water", si bien se acaba imponiendo la relajación de teclados limpios ("Snake's eyes" -serena, como una nana, adelantándose al estilo de "Music for airports" de Brian Eno-, "On the green cays" -melodía refinada con la interacción de teclas luminosas-, "In this small spot" -otro corte melodioso, de enorme gracilidad y un aura de gran optimismo- o "The secret rythm" -basado en una continua repetición secuencial algo marcial, como un pequeño himno, con un extraño añadido étnico de un sampler de flauta muy parecido al que años más tarde popularizará Enigma-). Varios temas menores completan los 18 aquí reunidos, acabando con una corta melodía de piano titulada "Drawn by hand", que supone el único corte inédito de la recopilación, constituida según se explica en el libreto por 'piezas de carácter privado, que constituyen un catálogo de emociones'.

Lejana, dispersa y descatalogada, la obra primeriza de Tim Story es totalmente disfrutable gracias a "Abridged", un reflejo sublime de la esencia primigenia de este delicioso músico. Atmósferas intangibles y extremadamente afortunadas pueblan este recopilatorio esencial, el agradable conjunto de canciones aquí recogido -sin grandes alardes ni composiciones que hayan pasado a la historia- invita a seguir investigando en la discografía de este teclista de Filadelfia afincado en Ohio que no tiene ningún parentesco (aunque coincidan en su apellido, en su período de gloria y en que ambos utilizan los teclados como medio de expresión musical), con la pianista Liz story, más orientada al jazz. Tras este sublime despertar de un artista delicado y celestial, Windham Hill fichó a Tim para dos trabajos ("Glass green" y "The legend of Sleepy Hollow", nominado al Grammy) y reeditó "Untitled". A partir de ahí paso a formar parte de la nómina de Hearts of Space (que publicó este "Abridged" en 1996) hasta 2001, si bien siguió colaborando activamente en todo tipo de samplers de Windham Hill. Precisamente "Collected" es otro recopilatorio que recogerá en 2010 gran parte de estas obras para esos deliciosos samplers que estaban integrados por composiciones realizadas para la ocasión por los artistas de la compañía para temáticas específicas como la Navidad (las numerosas entregas de "A winter's solstice"), los compositores clásicos (impresionistas, románticos, Bach, etc...) o los ángeles (la hermosísima banda sonora de "In search of angels"). En "Abridged" sin embargo se podía paladear, en sus palabras, lo ambiguo y sombrío de su música (que no tuvo tanta cabida en "Collected" por la búsqueda de la melodía y necesidad de facilidad de escucha del sello de Palo Alto), lo vaporoso de unas composiciones calificadas con mucho acierto por la crítica como 'música de cámara electrónica'.

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