OCTOBER PROJECT:"October project"
La escucha de este trabajo podría inspirarnos semejanzas con el grupo portugués V Imperio, a saber, un juego musical cercano al pop pero con una instrumentación no convencional, una especial sensibilidad en la composición, y un juego de voces audaz y distintivo. Es precisamente la voz principal, la de Mary Fahl (complementada con la de Marina Bélica), grave pero aún así cálida, la que le otorga una especial personalidad a este conjunto que, efectivamente, no ha encontrado acomodo fácil en ningún género concreto (es un pop demasiado oscuro que no llega a encuadrarse en el folk ni por supuesto en el rock, aunque su imagen fuera un tanto gótica), lo que por un lado les hace únicos y por otro difíciles de seguir. Este disco alberga demasiadas sorpresas para ser tenido muy en cuenta a pesar del tiempo transcurrido y el desconocimiento del gran público, seguramente por esa propia huida de la convencionalidad. Acogido por el pop, rock o por las nuevas músicas, lo que es obvio es la calidad de las composiciones: el comienzo es abrumador, con sus dos grandes singles seguidos, "Bury my lovely" y "Ariel", dos canciones excepcionales, intensas, cargadas de lirismo. Pero el trabajo es sorprendente de principio a fin, y la continuación, en un tono más calmado, nos trae otras pequeñas delicias llenas de un fantasmal romanticismo, mecidas -más que cantadas- por Mary, para paladear con calma: "Where you are", "A lonely voice", "Return to me", "Be my hero"... para acabar de apabullar con esa delicadeza tan extrañamente tajante y rotunda que poseen "Take me as I am" (una interpretación impresionante para otro de los singles, a la altura de los dos primeros), "Wall of silence" y esa joya oculta de título "Paths of desire", mecida por violines y emocionante en toda su extensión.
La base del grupo se formó en la universidad: Marina Belica (teclados, coros) y el matrimonio compuesto por Emil Adler (teclados, coros) y Julie Flanders (letrista). Esa es la formación que continúa en la actualidad, a la que se añadieron para sus dos primeros álbumes Mary Fahl (solista), David Sabatino (guitarra, coros) y Urbano Sánchez (percusión). Ya desde la interesante portada y el original diseño de las letras que forman el nombre del grupo, muchos podrían sentirse atraídos a escuchar el interior, unas entrañas que recogen impresiones de una realidad distante que se quedan en nuestras mentes a la primera escucha, aletargadas, esperando para volver a tener su momento. Los que ya conocéis October Project sabéis que cualquier instante es bueno; los que no, os toparéis con un disco que puede ocupar un sitio permanente en vuestro corazón.




